miércoles, 7 de octubre de 2015

Diabetes: cuando el azúcar nos amenaza


En el Perú 1 millón 300 mil peruanos sufren de diabetes. Lo más grave, es que la mitad de ellos no lo saben porque la enfermedad no suele presentar síntomas, y porque también muchas veces se la confunde con otras dolencias.

De acuerdo con el Ministerio de Salud (Minsa), cada año se diagnostican entre 80 a 100 mil nuevos casos de diabetes, y se estima que para el 2024 esta enfermedad podría afectar a 2 millones de personas.
Existen tres tipos de diabetes: la diabetes tipo 1, que se presenta por causa genética y que afecta principalmente a los niños; la diabetes gestacional, que ocurre por factores de riego: obesidad, colesterol o triglicéridos altos; y la diabetes tipo 2, que suele presentarse en adultos y personas de la tercera edad debido a los malos hábitos de vida (sedentarismo y comida muy azucarada), y que desde hace unos 20 años también ha comenzado afectar a los jóvenes menores de 30 años.
El endocrinólogo Helard Manrique sostiene que en el caso de los jóvenes la diabetes tipo 2 se ha presentado porque el 90% de ellos utiliza frituras en la preparación de los alimentos y porque también un 60% consume comida rápida con alto contenido de azúcar.
Históricamente el grueso de pacientes de diabetes siempre se dio en ciudades más desarrolladas, como Lima. Sin embargo, ahora hay ciudades de la sierra que ya evidencian un crecimiento importante de casos, como Huaraz.
En el caso de estas ciudades, según el doctor César Arbañil, del hospital Dos de Mayo, la razón del incremento de la diabetes se debe a que los pobladores se han olvidado de alimentarse sanamente como lo hacían sus padres y abuelos.
Si bien en la mayoría de casos la diabetes no presenta síntomas, existen ciertas señales de alerta que se deben tomar en cuenta.
Según el endocrinólogo Manrique, si una persona sufre de excesivas ganas de comer, tiene micción frecuente, abundante sed, cansancio, dolores de cabeza y visión borrosa, es muy probable que tenga diabetes.
Si ese fuese el caso, el galeno recomienda acudir a un médico para saber si se trata o no de diabetes.
Una persona es diabética cuando su nivel de glucosa (azúcar) está por encima de 130 en ayunas y de 180 después del almuerzo.
Como viene aconteciendo con la mayoría de las personas que no se cuidan, Emilia Trujillo tampoco le prestaba atención a lo que comía. Solo paró la mano, cuando el médico le dijo que la causa de sus mareos, visión borrosa y abundante sed se debía a la diabetes tipo2 que había adquirido.
Durante nueve años ella luchó para controlar esta enfermedad; sin embargo, a pesar de sus esfuerzos muchas veces sufría de recaídas.
En una de esas crisis, Emilia llegó a la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, donde luego de hacer sus cadenas de oración logró curarse.
Hoy, gracias a Dios, la diabetes forma parte del pasado, tengo los estudios médicos que demuestran que estoy curada”, afirma.
Cuando una persona sufre de diabetes, que es crónica, su organismo no absorbe la glucosa de los alimentos adecuadamente, de modo que esta queda circulando en la sangre dañando con el tiempo los tejidos.
“El diabético tiene altas probabilidades de sufrir de infarto, insuficiencia renal, daño ocular, de cicatrización, entre otros males”, afirma el doctor Manrique, quien recomienda para evitar esta enfermedad llevar una vida sana, y para las personas con esta dolencia, controlar diariamente su nivel de azúcar. (Redacción)

OTROS DAÑOS
La diabetes no solo afecta la salud de las personas, también sus bolsillos. Según la empresa Novo Nordisk, un diabético gasta al año 300 dólares en promedio, cifra que puede ser menor o mayor dependiendo del estadío de la enfermedad, y si la persona se cuida o no.