miércoles, 14 de octubre de 2015

Las emociones y la dieta


Cuando las personas están con estrés, ira, tristeza a menudo comen por razones emocionales, en lugar de estar físicamente hambrientas, y este puede ser el mayor de los problemas. 

Con la llegada del verano, las mujeres se preocupan por adelgazar. Esta preocupación, lleva a varias de ellas a estar estresada. Sin querer muchas terminan comiendo en vez de hacer dieta. Si ese es tu problema, tu alimentación puede estar vinculada con tus sentimientos y pensamientos.
Muchas mujeres en situaciones difíciles comen de forma compulsiva provocando aumento de peso y fragilidad en la salud. Intentar calmar el dolor a través de la comida, en vez de solucionar el conflicto, trae apenas una ligera sensación de bienestar y no resuelve el verdadero problema. Quien más sufre es la salud, porque esa actitud genera perjuicios como obesidad, colesterol alto y baja autoestima.
Elección correcta
Una investigación publicada por el European Journal of Social Psychology revela que el tiempo promedio para adquirir un nuevo hábito y hacerlo de forma automática es de 66 días. Para que una determinada actitud se convierta en hábito, es necesario realizarla de manera sostenida a lo largo del tiempo. Es muy importante concientizarse de que la alimentación saludable debe ser de forma natural, sin que haya interferencias emocionales.
Por eso, para evitar calmar la tristeza, rabia o ansiedad con la comida, entiende qué es lo que te lleva al consumo exagerado de alimentos. Busca la raíz del problema y pide ayuda para solucionarlo de forma efectiva. No sabotees tu dieta. Úsala como aliada para mantener saludables tu cuerpo y tu mente. (C.M.)

CLAVES PARA NO ENGORDAR
1.- Aprende a identificar tus emociones. Analiza si estás enojada, triste, cansada.
2.- Reconoce dónde nace la emoción. El coraje nace en el estómago, la tristeza se siente en el pecho; identificar de dónde viene la tuya te ayudará a separarla de la comida.
3.- Analiza qué relación tiene esa emoción con la comida. Tal vez has creado asociaciones que ni tú misma te das cuenta: en la semana del Síndrome Pre Menstrual comes más chocolate, o cuando estás enojada optas por cosas ácidas. Anótalo en una libreta.