miércoles, 21 de octubre de 2015

Deje de rivalizar con los seres queridos


La mayoría de las relaciones humanas son muy complejas, por eso hay que tomar nota para evitar los conflictos.
En el libro Friend and Foe , los autores Adam Galinsky, de Columbia Business School, y Maurice Schweitzer, de la Wharton University, sostienen que todas las relaciones son competitivas y cooperativas. “Trabajamos juntos con las personas que queremos pero a la vez no podemos evitar la rivalidad. Es natural, pero es una fuente de conflicto”, dicen.
Según los profesores norteamericanos, la competencia  es positiva porque es una fuente de motivación para mejorar, pero también causa envidia y cierto sentimiento de placer cuando vemos que al otro no le han salido bien las cosas.  
El estudio también ha aportado algunas pistas de cómo dejar de rivalizar con los que más queremos, y esto es lo que dicen al respecto.
Deja de parecer perfecta
Colgar fotos en Facebook y Twitter solo de buenos momentos de tu vida es un método de generar la envidia ajena y fomentar el resentimiento. Por eso sugieren, si quieres que la gente tenga cierta empatía contigo, también colgar fotos donde te veas más humana, por ejemplo, tirando el café encima del mantel. “Sabemos que esas cosas también pasan. Mostrarse vulnerable de vez en cuanto te acercará a tus amigos”, afirma Adam Galinsky.
Imita a la gente  
Para empezar a entender al otro, una buena manera es sentarse frente a él e imitar sus gestos, esto te ayuda a ponerte en la perspectiva del otro. En las relaciones personales y el amor pasa algo muy parecido. “Existe un cuerpo de investigaciones que sustentan este hecho y solo hay que ver como en los matrimonios felices de personas mayores ambos acaban pareciéndose mucho”, dice Maurice Schweitzer.
Un estudio de la Universidad de Stanford comprobó en matrimonios de ancianos como el reírse de la misma forma, dejaba en ambos idénticas arrugas y líneas de expresión en la cara.
Discúlpate amablemente
Hay muchas maneras que mejoran nuestro modo de pedir disculpas, pero uno de ellos es definitivo: prometer que cambiaremos nuestra conducta. “Esa perspectiva de cambio es uno de los componentes más importantes de una disculpa y tiene gran impacto en la confianza que generamos en la otra persona”, señalan ambos profesores. (C.M.)