miércoles, 14 de octubre de 2015

Un problema de peso


Desde hace años, el Perú ocupa el octavo lugar en el mundo con mayor obesidad infantil. La falta de un reglamento a la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable ha hecho que la publicidad de comidas no saludables siga saturando los medios de comunicación.

De acuerdo con la Asociación Peruana de Estudios de la Obesidad y Aterosclerosis (APOA), el número de niños y adolescentes obesos en las últimas tres décadas se incrementó en varias regiones del país, de 3% a 19%.
María Rojas Gabulli, presidente de dicha asociación, informó hace algunos días que Tacna,
Moquegua y Lima Metropolitana registran mayor incidencia de obesidad en niños y adolescentes debido a la mala alimentación y poca actividad física.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Perú desde el 2012 ocupa el octavo lugar en el mundo con mayor obesidad infantil, con el 15 % de niños y niñas menores de cinco años afectados por este mal.  
Hasta hace 30 años ver niños y adolescentes obesos en el país era muy raro. Las causas de su incremento son múltiples, aunque muchos investigadores concuerdan que existe una relación entre prevalencia de sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes, y la cantidad de avisos publicitarios y técnicas de persuasión utilizadas principalmente en la televisión.
Para corroborar dicha afirmación, el Consejo Consultivo de Radio y Televisión (Concortv) elaboró en el 2011 un estudio sobre la publicidad de alimentos no saludables emitidas en la televisión peruana.
De acuerdo con el estudio, el 54% de los avisos publicitarios de los avisos de alimentos no eran saludables, cifra que se incrementó a 66% en la publicidad difundida en programas para niños (dibujos animados, miniseries infantiles, etc.)
En cuanto al tiempo utilizado, se concluyó que en una hora de televisión nacional seis minutos eran dedicados a la publicidad de alimentos no saludables. Mientras que en los 30 programas más vistos por adolescentes entre 11 y 17 años, 22 minutos correspondían a la publicidad de alimentos no saludables al día.
Según Concortv, ese año por mes se invirtieron 18.6 millones de dólares en publicidad de alimentos no saludables en la televisión (tarifa impresa), de las cuales 3.3 millones estuvieron dirigidos a programas para niños.
Influencia de la publicidad
Muchos se estarán preguntando por qué las empresas de alimentos tienen como objetivo a los niños.
Alexander Chiu Werner, publicista, sostiene que los niños entre seis y ocho años son incapaces de comprender las intenciones de la publicidad; es más, frecuentemente aceptan como verdad absoluta los enunciados que trasmiten, por eso es común que las agencias publicitarias utilicen a personajes de los dibujos animados para asociarlos con determinadas marcas.
El conocimiento y recordación de marcas en los niños se traduce en una petición de compra a los padres, quienes para complacer a sus hijos se ven obligados a tener que comprar tal o cual producto.
Con una economía más sólida en el Perú, muchos niños hoy en día cuentan con algún dinero para poder comprar sus cosas. Si bien no existen estudios de cuánto ellos gastan, en otros países si se tiene un estimado.
Según Chiu Werner, existe un estudio donde se señala que los niños británicos entre 7 y 15 años gastan en promedio 13 libras a la semana.  
En el Perú, una encuesta del Concortv a 3.000 niños de 7 a 11 años de 12 ciudades del país realizada en el 2010 señaló que el 64% se había sentido influido por la publicidad al momento de querer comprar algo. El nivel de influencia se incrementó aún más en los niños de 7 años (74%) y el nivel socio económico alto (92%).
Productos más baratos
Otra causa que ayuda a que la publicidad de los alimentos no saludables tenga efecto en los niños, son sus bajos precios.
Un reciente estudio del Instituto de Desarrollo Internacional de Gran Bretaña sostiene que alimentarse de manera saludable se está convirtiendo en un lujo costoso en los países emergentes, como el Perú, donde los precios de los vegetales se han disparado mientras que la comida chatarra elevada en grasas y azúcares se ha vuelto más barata, aumentando el riesgo de obesidad.
Según el estudio, los precios de frutas y vegetales treparon un 91% entre 1990 y 2012, mientras que los costos de las comidas ultra-procesadas listas para consumir cayeron hasta un 20% en Brasil, México, China y Corea del Sur.
Uno de los autores del estudio, el economista Steve Wiggins, sostiene que los alimentos procesados se están volviendo cada vez más económico porque los conglomerados industriales se han vuelto más eficientes para obtener ingredientes baratos y convertirlos en comida “sabrosa pero elevada en grasa, energía, azúcar y sal”.
¿Cómo enfrentamos el problema?
Los estudios concluyen que la publicidad influye en los hábitos de alimentos de los niños y que es probable que exista una correlación positiva entre la cantidad de publicidad de alimentos no saludables y el incremento del sobrepeso en los niños. Por tanto, afirma Alexander Chiu, el primer paso es que esta situación sea reconocida por los otros involucrados: Estado, anunciantes y padres de familia.
El siguiente paso es preguntarse qué pasos tomar, y estas serían la creación de un marco regulatorio efectivo, la culminación del reglamento de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable y las buenas prácticas sociales desde las empresas involucradas.
El decano del Colegio de Nutricionistas del Perú, Oscar Roy Miranda, agrega que en este problema los colegios, padres de familia y las municipalidades también deben participar.
En el caso de los colegios, a través de una mayor promoción de la actividad física entre los alumnos, y prohibiendo la venta de alimentos chatarras en los quioscos de la escuela; en el caso de los padres de familia, enseñando a sus hijos a comer sano (frutas, verduras, legumbres. etc.); mientras que las municipalidades, erradicando a los ambulantes que venden comida cerca de los centros educativos, y construyendo más centros recreativos para que la niñez tenga donde correr, saltar y hacer deporte. (Redacción)

CONSECUENCIAS A LA SALUD
Para la endocrinóloga pediátrica María Rojas Gabulli, los niños y adolescentes con obesidad presentan mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedad cardiovascular (derrame cerebral y cardiopatías) y algunos tipos de cáncer como: mama y colon. 
En el caso de las niñas obesas, dice, estas puedan entrar antes en la pubertad, y tener ciclos menstruales irregulares.
Oscar Aquino Vivanco, director del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición (Cenan),
Por su parte señala que los niños y adolescente obesos durante la época escolar usualmente sufren de bullying y rechazo por parte de sus compañeros. “Esta exclusión crea problemas psicológicos que se pueden extender hasta la vida adulta, como baja autoestima, percepción negativa de la imagen corporal y depresión”, sostiene el funcionario.


CAMPAÑA MIRAFLORINA
Con el fin de reducir los altos índices de sobrepeso que existe en la población infantil de Miraflores, el municipio de dicho distrito inició la campaña “Ayudándote a elegir quioscos saludables” en diferentes colegios.
La campaña consiste en la inspección de los quioscos de las instituciones educativas para verificar los productos que ofrecen a los estudiantes, dictado de charlas a los responsables de las tiendas y colocación de stickers en productos saludables.
Cabe señalar que la iniciativa surge tras una investigación de la Gerencia de Desarrollo Humano del municipio, que detectó que el 49% de niños de 6 años sufre de exceso de peso.


NOTA
Según la encuesta global de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 23% de escolares de los colegios público de Perú tiene sobrepeso.