jueves, 31 de diciembre de 2015

Aneurisma, el asesino silencioso


Enfermedad que da a cualquier edad, no presenta síntomas, y puede ser mortal de no ser tratada a tiempo.

Si tienes dolores de cabeza, sufres de presión de arterial y fumas, puedes en cualquier momento perder la vida. Y para ello no precisas ser una persona mayor, basta que tengas más de 18 años para ser una potencial víctima del temible aneurisma, una enfermedad que muchos podemos tenerlo sin saberlo, y que ha matado en los últimos años en el país a muchos jóvenes.

Según la doctora Azucena Dávila Málaga, neuróloga del hospital Almenara, los aneurismas son áreas de vasos sanguíneos que se han debilitado formando una protuberancia (especie de ‘globitos’) que afecta a los vasos del cráneo. En ocasiones, la presión del fluido sanguíneo puede hacer que la protuberancia estalle, la cual causa un peligroso sangrado interno que puede ocasionar la muerte.

“Hay diferentes tipos de tamaño de aneurisma, siendo los más grandes los más propensos a romperse”, dice la doctora.

Entre el 10% y el 15% de los pacientes que padecen una hemorragia correrá el riesgo de vida antes de llegar al hospital para tratarse, y más de la mitad podrá fallecer dentro de los primeros 30 días posteriores a la primera hemorragia. De los sobrevivientes, afirma el médico Rodolfo Rodríguez Valera, neurocirujano endovascular, el 30% aproximadamente podrá presentar el riesgo de sufrir una nueva hemorragia durante las 2 primeras semanas posteriores al evento. Precisamente eso le iba acontecer a la señora Dorotea Araujo, quien luego de haberse operado de un aneurisma, días después estuvo a punto de sufrir otra rotura.

El doctor Rodríguez Valera agrega que la sangre derramada en el cerebro luego del aneurisma “irrita” a las arterias y puede provocar el cierre de las mismas (anormalidad denominada vasoespasmo), lo que genera una situación grave capaz de dejar sin irrigación un sector del cerebro y provocar un infarto cerebral.

De sobreponerse el paciente a la rotura de un aneurisma cerebral, la doctora Azucena Dávila dice que cabe la gran posibilidad de que sufra de secuelas múltiples como: daños cognitivos, déficit neuropsicológico, pérdida de la memoria visual y verbal, hidrocefalia, hemiplejía, espasmo de las arterias, entre otras.

Como consecuencia del aneurisma, la señora Araujo sufrió mucho de estas secuelas, por lo que el temor de volver a tener otra rotura la llevó a perseverar en las reuniones de sanidad, donde con la ayuda de Dios logró curarse. “Hoy a mis 65 años soy una mujer feliz porque puede superar esta enfermedad”, asevera.

No puede prevenirse
Las consecuencias previas a la rotura suelen ser mínimas, y con un tratamiento temprano, los resultados son excelentes, puesto que no provocan daño al paciente. Sin embargo, la situación es diferente después de la rotura del aneurisma, ya que existe una alta probabilidad de muerte, o, en el mejor de los casos, de quedar con diferentes secuelas difíciles de superar. Por eso, la neuróloga Dávila Málaga recomienda si se tiene los síntomas acudir inmediatamente al médico, para a través de una angiografía por cateterismo cerebral detectar a tiempo la enfermedad. (Redacción)

SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD


La mayoría de los aneurismas no presentan síntomas hasta que son muy grandes o estallan.

1.- Dolor de cabeza
2.- Visión borrosa
3.- Mareo
4.- Parálisis facial