miércoles, 23 de diciembre de 2015

Clusters educativos: estrategia para la innovación



Escribe: León Trahtemberg (*)

La mayoría de los colegios viven aislados de su entorno y de las demás instituciones educativas. En algunos casos se intenta conformar redes pero estas son más una suma de instituciones que un equipo que aprende y toma iniciativas de modo colectivo y compartido. Ocasionalmente alguna universidad, instituto pedagógico, municipio o empresa apoya a alguna institución educativa, pero más en una óptica colaborativa o filantrópica, sin que eso se derive del planteamiento de objetivos compartidos que coadyuven al beneficio del conjunto.

¿Por qué no pensar en clusters (Grupo de empresas interrelacionadas) para la innovación, en los que se integren colegios, universidades, institutos pedagógicos y tecnológicos, empresas, autoridades locales, ong, en los que dentro de una estrategia de conjunción de esfuerzos de todos, cada uno a su vez logre objetivos particulares que contribuyan a su desarrollo institucional?

Por ejemplo, imaginemos una ciudad con buen clima como Ilo-Moquegua, que tiene fácil acceso por vía terrestre por parte de visitantes de todas las regiones aledañas e inclusive de chilenos y bolivianos, que se propone convertirse en la “ciudad de los niños”. Con abundantes instalaciones de recreación para niños, con hoteles y zonas de camping para familias de turistas, que a la vez que disfrutan de las actividades propias del mar, tendría una gran posibilidad de desarrollo, ya que generaría un ambiente excelente de negocio para diversas empresas: hotelería, restaurantes, recreación, guías de excursión, talleres, pescadores, deportes de mar, minoristas, etc. y fuente de trabajo para miles de personas, a la vez que las instituciones educativas locales y la comunidad moqueguana en su conjunto se beneficiarían del uso de todas estas facilidades en los días de la semana o épocas bajas de turismo. 

Los municipios y gobierno regional darían todas las facilidades para disponer de los espacios físicos, instalaciones, infraestructura y autorizaciones que se requieran para este fin. A la par las universidades formarían el recurso humano requerido y podrían hacer investigaciones en el ámbito del turismo, arqueología, cultura, pesquería, arte, etc. tendientes a poner en valor las riquezas locales.  
Con estas visiones todos ganan. Solo se necesita tener visiones colectivas y aprender a trabajar articuladamente, que es algo que nuestra educación y sociedad individualista aún no promueven.   

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(*) Educador y empresario