viernes, 11 de septiembre de 2015

El fenómeno El Niño y la agricutlura



Como parte de la campaña “Prepárate Perú” del Ministerio de Agricultura y Riego, el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) recomendó no sembrar quinua ni algodón debido a que al posible incremento de temperatura y humedad en el suelo y aire, en esta zona del país, podrían generar plagas y enfermedades.

La entidad indicó que aunque se usen variedades resistentes de quinua en la costa norte, no se garantizan rendimientos normales. Sin embargo, en la costa sur y en la sierra sí podrá sembrarse, teniendo en cuenta la suficiente disponibilidad de agua, la incorporación de materia orgánica, y cuidando de no hacerlo en zonas de alta pendiente por la posibilidad de deslizamientos.
En relación al algodón en la zona norte, se recomendó reemplazarlo por frijol de las variedades: Canario 2000, Canario Centinela, Larán Mejorado y Caupí. Una opción adicional es sembrar maíz amarillo duro de las variedades: Megahíbrido del INIA, Perú 611, Marginal 28T, entre otros. Estos cultivos son resistentes a altas temperaturas y a ciertas plagas y enfermedades.
En la costa central sí se podrá sembrar algodón, teniendo precaución de no hacerlo en predios cercanos a los cauces de los ríos. Se sugiere también habilitar drenes, limpiar cauces de campos cañeros, desinfectar semillas antes de la siembra para evitar los hongos, y usar variedades resistentes como: la variedad PCG 12 – 745.
La idea con esta campaña es mitigar, por un lado las consecuencias que de todas maneras traerá el fenómeno El Niño a la agricultura, y por otro aprovechar las condiciones climatológicas que esta traerá a ciertas zonas del país.
Así tenemos, por ejemplo, la instalación de platas forestales en la sierra norte.
Hace alguna semanas atrás, la revista Agronoticias publicó un informe sobre las posibilidades de aprovechar este fenómeno. 
Citó que en los Andes se podría aprovechar las acequias abiertas en sentido transversal a las pendientes andinas, para capturar parte de las lluvias y escorrentías, con los siguientes fines: Evitar que las mismas erosionen lo suelos, retener aguas atmosféricas en beneficio de los bajíos.
Asimismo dar humedad a los espacios interzanjas para mejorar praderas naturales degradadas y/o establecer pastos cultivados, sembríos alimentarios, etc.
No cabe duda, que si se planifica bien las cosas, El Niño podría ser la razón para mejorar ciertos aspectos de la agricultura.

Dato
El exceso de agua en el algodón incrementa el periodo de desarrollo de la planta y reduce la producción de azúcar.