miércoles, 23 de septiembre de 2015

Sin límites en la búsqueda de la belleza


La industria del consumo manipula a la mujer para que compre solo por el placer de la perfección que no existe. Como consecuencia de ello, la peruana gasta al año 600 dólares.

Generalmente, a la mujer le gusta estar bonita, bien vestida y con la piel suave. Sabiendo eso, la industria de la belleza invierte en diferentes campañas para seducir, manipular y hacer que ella sienta la necesidad de comprar más y realizar nuevos procedimientos estéticos, entre otras cosas. Todo por la perfección que no existe.
De acuerdo con investigadores en el área del mercadeo, la motivación para el consumo va de acuerdo a las siguientes necesidades: fisiológicas, seguridad, amor, pertenencia, autoestima y realización personal. Y son las emociones las principales responsables en el momento de gastar excesivamente. Este tipo de consumo hace que la gente compre y/o use productos apenas por el placer inmediato de resolver algún problema y no por la necesidad que tiene.
En el Perú la mujer peruana gasta en productos de belleza 600 dólares como promedio al año. Si bien aún es poco, Ángel Acevedo Villalba, presidente del gremio peruano de cosmética e higiene, cree que en los próximos años el consumo va crecer, como aconteció en Venezuela y Brasil, donde hoy se gasta 1.200 dólares.
Ser bella de forma inteligente
Nubia Siqueira, escritora y conferencista, afirma que si la mujer depende de la admiración de los demás por su apariencia, se convertirá en una esclava de la industria del consumo, pues se ve influenciada a encontrar siempre un defecto en su propio cuerpo. Y eso la hace esclava de los gastos excesivos en su apariencia.
“Quienes aceptan esas sugerencias tendrán que trabajar cada vez más para mantener el consumo y vivirán cada vez menos. El problema es que la tarjeta de crédito no compra lo que nos hace realmente felices. Cuando tengo muchas ganas de comprar, hago limpieza en el armario”, dice Siqueira.
Entonces, es necesario estar atenta a lo que la motiva en el momento de hacer una compra o someterse a un procedimiento estético. ¿Busca un cuerpo perfecto para ser feliz? ¿O lo hace debido a la rabia o la angustia? Entienda que corre el riesgo de estar siendo manipulada por la sociedad, porque nada material cura los problemas interiores. La verdadera belleza viene del equilibrio. (C.M.)