jueves, 3 de septiembre de 2015

Hay que promover otras inversiones


Escribe: Ing. César Gutiérrez Peña (*)

Como se percibe el devenir de los acontecimientos sociales y el comportamiento de la clase política, el desenlace de la aspiración de desarrollar el proyecto minero de Tía María, a cargo de Southern Perú Copper Corporation, es más que predecible, inexorablemente no se ejecutará en el corto plazo. Nada de lo que digan las autoridades oficiales y los representantes de la empresa, harán cambiar el curso las cosas.
Por el lado de la población no hay la masa crítica, ni fortaleza para sacar adelante esta importante inversión, es más, tampoco hay la voluntad y el único hecho objetivo es que hubo una consulta popular el 2009, de la cual se puede decir cualquier cosa, pero lo que ha quedado registrado es que el 96% de los votantes manifestó que se oponían a la aspiración de la compañía minera.
Sobre la clase política hay que diferenciar tres grupos: los que se oponen por convicción, las autoridades de la región y la parlamentaria. Los primeros, bajo el liderazgo del partido del dirigente y político Marco Arana, hablan de una minería responsable, por supuesto nunca he visto alguna cifra que muestre que la superación de las vallas altas que exigen pueda ser aceptada por algún inversor minero. Las autoridades de la región, tanto las distritales de la provincia de Islay como la flamante gobernadora regional de Arequipa, han expresado su negativa en las condiciones actuales. Mientras que los grupos con representación parlamentaria, a través de sus líderes, expresan una posición nada comprometida y dicen que hay que dialogar buscando el equilibrio entre intereses de la empresa y el compromiso ambiental; generalidad del más alto grado de pureza; quedando clarísimo que tampoco podrían cambiar la situación si fueran gobierno.
Los partidarios de imponerse a sangre y fuego no tienen vehículo político que puedan implementar su pretensión. La conclusión es que los opositores saldrán fortalecidos y seguirán su prédica en todo el país, por lo que los aspirantes a la presidencia del próximo año ya pueden ir pensando en dos temas: en que otros sectores de la economía deberán promover las inversiones, porque en el sector minero habrá inevitable parálisis, e inventar otras estrategias gubernamentales para generar desarrollo.