miércoles, 9 de marzo de 2016

Cuidado con las Infecciones urinarias


Enfermedad muy usual en las mujeres, que de no ser detectada y tratada a tiempo, puede causar la muerte.

Cuando la necesidad apremia, lo primero que uno hace es ir al baño público más cercano. El problema es que a veces por falta de una buena limpieza de los servicios higiénicos, las personas – sin proponérselas - se exponen a contraer algunas enfermedades. Precisamente eso le aconteció a María Siesquen Chapoñan, quien por frecuentar los baños públicos contrajo una infección urinaria cuando tenía 27 años.

Según el urólogo Fabián Hernández, las infecciones urinarias en las mujeres son motivo de causa frecuente en los diversos hospitales y clínicas del país, luego de las respiratorias.

Además del uso de baños públicos, existen otras causas que originan esta enfermedad. Entre las más frecuentes están las relaciones sexuales sin la limpieza adecuada, los cálculos renales, el embarazo, la diabetes, la fractura de cadera, etc.

El doctor Hernández explica que las infecciones urinarias son ascendentes, es decir, las bacterias acceden a la vejiga a través de la uretra. Y desde la vejiga pueden subir a los riñones, produciendo las llamadas pielonefritis.

Dentro de los diferentes tipos de infecciones de orinas se encuentran las infecciones urinarias (ITU) recurrentes.

Se define que un paciente tiene infección urinaria recurrente (ITU-R) cuando presenta tres o más ITUS sintomáticas en el plazo de 12 meses o cuando presenta dos o más ITUS sintomáticas en seis meses. La recurrencia puede deberse a una re-infección o a una recaída.

María Narcisa sufrió de una ITU – R, pues, según ella, durante los 20 años que padeció de esa enfermedad, la infección urinaria se iba y luego de un tiempo reaparecía.

Entre los síntomas de la infección urinaria, el doctor Tomás Borda refiere que los más comunes son la fiebre, el dolor intenso, el olor fuerte y penetrante de la orina, ardor al miccionar, etc.


Los síntomas más comunes son la fiebre, el dolor intenso, el ardor al 
miccionar, etc.



Riesgo de vida
La mayoría de personas cuando están enfermas se automedican. Según el doctor Borda, ello es un grave error porque muchas veces los antibióticos hacen que las bacterias sean más resistentes a los medicamentos, lo que dificulta la curación de las personas.

Para evitar estos casos, recomienda recurrir a un especialista, ya que existe la posibilidad de que dicho mal, si no es detectado a tiempo y tratado, pueda perpetuarse a través del tiempo, pudiendo poner en peligro la vida de la persona.

La mayor parte de los casos de la ITU-R se debe a una re-infección (95%), la cual es producida por una bacteria proveniente desde fuera del tracto urinario, cuyo reservorio es la microbiota intestinal, y generalmente se presenta después de dos semanas del tratamiento del episodio inicial.

A pesar de seguir al pie de la letra las indicaciones del médico, María Narcisa cada cierto tiempo sufría de recaídas, por lo que su salud cada vez desmejoraba.

En esas circunstancias difíciles se su vida, por medio de un programa televisivo, ella llegó a la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, donde luego de perseverar por tres meses, Dios le ayudó a curarse de la infección urinaria que le aquejaba.

Hoy, a sus 69 años, María Siesquen goza de buena salud.

Tratamiento
Para evitar una infección urinaria hay que tener una buena hidratación; hay que beber agua, ya que puede ayudar a prevenir las cistitis, porque el chorro de orina expulsa muchas bacterias de la vejiga, y las defensas naturales del organismo, siempre y cuando estén en buenas condiciones (es decir, no haya inmunodepresión como en enfermedades crónicas como la diabetes o debido a la toma de medicamentos como antibióticos), eliminan las bacterias restantes.

El urólogo Fabián Hernández dice que en las infecciones urinarias, independientemente del tipo que sean, el médico valorará el fármaco necesario para su tratamiento. Si la causa es bacteriana se prescribirá un antibiótico, si el causante de la infección es un hongo (como la cándida) se prescribirá un antifúngico, y en caso de tratarse de un virus (como el herpes) se prescribirá un antivírico. (Redacción)