miércoles, 9 de marzo de 2016

“La felicidad es un atributo”


Todos queremos ser felices, pero no todos sabemos cómo. Para alcanzarla, El Universal conversó con la colombiana Sylvia Ramírez, coach de felicidad y marca personal.

- ¿Existe la felicidad?
- Sí existe, y tiene tres características esenciales. Primero, no significa lo mismo para todo el mundo (cada persona tiene su manera de ser feliz; no hay un solo modo). Segundo, es una decisión (no es una meta que debamos alcanzar); y tercero, es perfectamente compatible con otros estados de ánimo: se puede ser feliz y, al mismo tiempo, estar triste, por ejemplo.

- ¿Estar contento es ser feliz?
- Muchas personas encuentran tan esquiva la felicidad que suelen confundirla con “estar contento”, pero cuidado, se trata de dos cosas parecidas pero diferentes. Nos ponemos “contentos” cuando recibimos una buena noticia; cuando tenemos una nueva relación de pareja o cuando estamos comiendo algo que nos gusta, pero la verdad es que ninguna de estas cosas nos ocurre todo el tiempo. 

Volvemos al inicio: es muy peligroso confundir “ser feliz” con “estar contento”. La felicidad, entonces, no consiste en algo que obtengamos sino, por el contrario, es un atributo que ponemos a nuestra cotidianidad. Cuando logramos asimilar esta distinción comenzamos a notar que nuestra vida –ahora mismo- es mucho más feliz de lo que creíamos, dado que ser felices ya no dependerá nunca más de las cosas que nos pasan sino de lo que nos decimos acerca de lo que nos pasa. Esa es la esencia del poder personal.

- ¿Qué se necesita para ser feliz?
- Lo primero que una persona necesita para ser feliz es querer ser feliz. Después de querer ser feliz, es indispensable creer que es posible ser feliz. Una vez logrado ello, debemos dejar de lado el perfeccionismo; dejar de compararnos; soltar los parámetros ideales de todo (trabajo, pareja, cuerpo, academia) y enfocarnos en construir la mejor vida que podamos vivir, no una vida perfecta.

 - ¿Cómo el entorno influye para ser feliz?
- Aunque mi revolución consiste en demostrar a las personas justamente que el entorno no afecta (no tiene por qué afectar) nuestra felicidad, hay ajustes que podemos hacer ya mismo a nuestro entorno que redundarán en muchísima felicidad. Así tenemos: organizar los espacios en los que pasamos más tiempo (nuestra habitación y nuestra oficina); los espacios (poner una imagen inspiradora en el computador; poner las flores de nuestra preferencia o una música agradable) y hacer todo lo posible por rodearnos de personas positivas por lo menos en un momento del día.

- Recomendaciones finales (…)
- Acciones puntuales: Preferir salir a tomar un café con alguien en vivo y en directo que conversar por las redes sociales. Dormir la cantidad de horas que cada uno sabe que requiere dormir (con un cuerpo agotado es imposible ser feliz). Dejar de autosabotear nuestros sueños con actitudes como la postergación, el negativismo y el conformismo (el primer paso para tener más es querer más). Y finalmente, erradicar las quejas para elevar el poder personal: cada vez que nos quejamos de algo en lugar de trabajar por cambiarlo, estamos diciendo al mundo en voz alta que no somos capaces de lidiar con nosotros mismos. (C.M.)