miércoles, 2 de marzo de 2016

Las emociones y las enfermedades


Vivir con buena salud depende muchas veces de nuestra mente. Por eso es importante desarrollar emociones positivas.

 “La conexión cuerpo mente” es el nuevo libro de la terapeuta Debbie Shapiro, donde nos explica cómo nuestros estados emocionales pueden favorecer a la aparición de enfermedades como: hipertensión, disfunciones cardíacas o trastornos nerviosos de diferentes tipos, etc.

Según la autora, dependiendo de nuestro estado emocional, no solo podemos adquirir enfermedades sino también curarnos de ellas. “El secreto está en descubrir y comprender los mensajes que encierran los desórdenes físicos para poder conocernos y vivir mejor”, dice. 

Para Shapiro, “demostrar el efecto de la relación psicosomática es sencillo. Sabemos que un sentimiento de ansia o nerviosismo puede dar lugar a un trastorno estomacal, estreñimiento o dolor de cabeza. Sabemos que el estrés puede ocasionar úlceras o, incluso, ataques al corazón; que la depresión y la infelicidad afectan a nuestro organismo hasta el punto que nos sentimos pesados y aletargados, faltos de energía; perdemos el apetito o comemos en exceso; nos duelen la espalda y el cuello. Sin embargo, la felicidad aumenta nuestra energía y vitalidad”.

La doctora en psicología clínica Carmen Bueno Neme explica que las emociones, sean tanto negativas como positivas, provocan alteraciones en el sistema inmunológico que es el responsable de la defensa del cuerpo. “Lo ideal es que esas alteraciones sean buenas, lograrlas no es algo fácil, hay que tener mucha disciplina”, sostiene.

Las personas que son emocionalmente sanas tienen control sobre sus emociones y su comportamiento. Además, son capaces de manejar los desafíos de la vida, construir relaciones fuertes y recuperarse de los contratiempos.

Nadie está libre de problemas, la clave es cómo lograr ser una persona emocionalmente sana, para ello, la psicóloga Carmen Bueno recomienda lo siguiente:

1.-Hacer cosas buenas para los demás
2.- Practicar la autodisciplina y el autocontrol
3.- Aprender cosas nuevas.
4.- Disfrutar de la belleza, de la naturaleza y el arte.
5.- Realizar actividades recreativas.
6.- Reservar un tiempo y un espacio para actividades de ocio.


Ahora que has tomado nota de este artículo, nunca olvides el precepto griego: mens sana in corpore sano, ya que de eso dependerá tu calidad de vida. (Redacción)