miércoles, 19 de septiembre de 2012

Consumo peligroso


La vida moderna está destruyendo a nuestra juventud. Expuestos a los medios de comunicación, a la internet, hoy hay más adolescentes alcohólicos. Lo peor es que la edad del inicio del consumo del alcohol y el tabaco es cada vez menor. Si antes era de 14 ó 15 años, ahora es de 10.

Manuel y Silvia no se conocen, pero tienen algo en común. Ambos conocieron siendo muy jóvenes los efectos nocivos del alcohol. 
Si bien las razones que llevaron cada uno de ellos a sumirse en la bebida- y luego en el cigarrillo- son diferentes, lo cierto es que ambas drogas consideradas legales estuvieron a punto de destruir sus vidas y las de sus familias. 
Manuel, hoy de 29 años, cuenta que empezó a tomar cerveza desde los 13 años. “Yo no me llevaba bien con mi madre, ella era muy recta y no me dejaba salir a las fiestas, quería que estuviera todo el tiempo estudiando. Así que cuando tuve la oportunidad de estar en el cumpleaños de un primo, lo primero que hice fue emborracharme”, recuerda Manuel quien está a punto de convertirse en padre.
Tres años después de estar sumergido en el alcohol y el tabaco, Manuel terminó producto de un robo en la correccional de menores. Estando en este sitio fue testigo de cómo un compañero suyo se suicidó colgándose de una viga ya que su cuerpo no pudo soportar el periodo de abstinencia al que son sometidos todos los alcohólicos. “Esa escena que aún recuerdo durante mis sueños me llevó a reflexionar de lo que había sido mi vida durante varios años, por lo que decidí luchar para no acabar como él”, dice.
 “Me dejé llevar por las amigas”
Si bien Silvia nunca tuvo problemas con sus padres como si los tuvo Manuel, ella empezó a sumergirse en el alcohol empujada por las amigas. 
“Tenía 15 años cuando me emborraché por primera vez. Si bien ya había tomado antes siempre lo hacía con moderación. Ahora que tengo 30 realmente no sé qué pasaba por mi cabeza a esa edad. Yo creo que fueron las amigas que me empujaron hacer una alcohólica”, sostiene.
Ya sea que las amigas o su curiosidad por probar cosas nuevas lo hayan empujado a esa miserable vida, lo cierto es que Silvia producto de una de esas tantas borracheras que se daba, terminó un día embarazada. “No recuerdo con quien me habré acostado. En las fiestas siempre paraba “chapando” con más de un chico”, cuenta.
Silvia recuerda que cuando aconteció ese hecho ella solo tenía 19 años. Hoy, 11 años después, con lágrimas en los ojos dice que si hubiera tenido el coraje para criar a su hijo- aún no sabiendo quien era su padre- nunca se hubiera sometido al aborto. 
Dura realidad
Historias como la de Manuel y Silvia lamentablemente se repiten a lo largo y ancho de nuestro país. Lo más preocupante es que los adolescentes que se inician en el consumo del alcohol son cada vez más jóvenes. Si antes la edad promedio era de 13 ó 14 años, ahora esta es de 10. 
Según la última muestra clínica que realizó Cedro a las personas que ya tienen problemas de alcohol y que vienen siendo tratados por esta institución,  los púber (preadolescentes) del primer, segundo y tercer año de secundario cuyas edades oscilan entre 10 y 13 años tienen una prevalencia de consumo de alcohol de 9,6%, 16,4% y 25,9%.
Otro dato revelar de ese estudio, es que los púber al igual que los adolescentes y jóvenes consumen alcohol dos veces por semana. (Ver cuadro).
Un hecho que llamó la atención a los profesionales de Cedro, es que hoy en día las mujeres están consumiendo tanto alcohol como sus pares los hombres. El estudio clínico arrojó un 45,2% de bebedoras.
Para el psicólogo de Cedro, Milton Rojas, la razón del por qué las mujeres están consumiendo más alcohol en los últimos tiempos es que hoy en día al tener ellas mayor acceso al mundo están siendo expuestas a los placeres de muchos vicios. 
El tipo de bebida preferida entre los púberes, adolescentes y jóvenes es la cerveza. Luego viene el ron, el vino/sangría y los tragos preparados.
De acuerdo con la psicóloga Carmen Mendoza, quienes consumen alcohol por lo general terminan volviéndose adictos al tabaco. Esta realidad también es observada por Cedro. Según esta institución los jóvenes que consumen alcohol y tabaco alcanzan el 37.1%. 
Causas y solución
Según Milton Rojas de Cedro, las causas que llevan a un adolescente a consumir alcohol a tan temprana edad son muchas. “Por un lado están las estrategias de publicidad y marketing que usan las empresas para impulsar a las personas a beber más. A ello se suman los medios de comunicación que solo piensan en lucrarse y pasan una serie de spots en horarios prohibidos, y los dueños de las tiendas que venden a los menores bebidas alcohólicas sin ningún escrúpulo”, afirma el especialista.
Pero la mala influencia no solo viene del exterior, también -como lo advierte el psicólogo- proviene de los padres quienes dan malos ejemplos al emborracharse delante de sus hijos. Para luchar contra este flagelo que viene envenenando a nuestra juventud, Rojas dice que es necesario que todos los medios de comunicación hagan ver lo nocivo que es para la salud el consumir alcohol. Asimismo las autoridades endurezcan las leyes para castigar a quienes vendan bebidas alcohólicas a los menores de edad.