jueves, 6 de septiembre de 2012

¿Qué se sabe de la línea aérea de bandera?


La promesa de una aerolínea de bandera por parte de Ollanta Humala durante su campaña y en su primer discurso presidencial parece haber quedado ‘suspendida’ u olvidada por otros asuntos que han ido surgiendo en el camino. Pero, ¿a qué se debe este retraso? ¿Será por motivos gubernamentales o por el monopolio aéreo del extranjero?

En vista del claro dominio que tienen las aerolíneas extranjeras sobre nuestro mercado, el presidente Ollanta Humala, en su campaña y en su discurso de toma de mando en julio de 2011, anunció la creación de una línea aérea de bandera en sociedad público-privada, que vuele a zonas donde comúnmente no se tiene acceso y no están ‘atendidas’ como señaló en su momento. De ese entonces a la fecha, ¿qué se ha avanzado? 
De acuerdo con las informaciones obtenidas por este medio, en agosto del 2012 el proyecto solo había logrado inscribir la línea de bandera en Indecopi con el nombre “Contigo Perú”.
Según el doctor Julián Palacín Fernández, consultor en derecho aéreo de reconocida y respetable trayectoria y experiencia,  las causas del por qué el proyecto de la línea de bandera aún no se cristaliza estaba en las trabas puestas por una empresa aérea internacional que ha visto amenazada sus intereses económicos.
Por ejemplo, se está criticando la idea de usar el aeródromo de la base FAP Las Palmas, ubicado en Surco, ya que podría ‘atentar a la defensa nacional’ y que no puede ser empleado para uso civil, lo cual, no es cierto porque existe una resolución directoral N° 062-2009 del MTC que autoriza el uso de este aeropuerto. 
 “Dicen que atenta la defensa nacional, pero lo que se está haciendo es poner trabas para emplear un aeropuerto de nuestra FF AA, solo porque no le conviene a Lan. Nosotros lo que estamos haciendo es defender nuestra soberanía aérea y recuperarla del monopolio extranjero”, menciona.
Otras de las críticas, es que la aerolínea peruana no puede tener capitales del Estado, ya que ello originaría que las empresas privadas estén en desventaja. “Ese argumento no es cierto, aún así para evitar polémicas hemos decidido que su capital sea 100 por ciento privado”, sostiene Palacín.
Como se sabe, desde que desapareció Aeroperu del mercado aéreo, los cielos peruanos han estado dominados por empresas internacionales. Actualmente quien controla el 80 por ciento del mercado doméstico y el 40 del mercado extranjero es Lan, de capitales chilenos. Le sigue Taca, y otras empresas menos significativas que si bien llegan a muchos lugares del país no cubren la totalidad de la demanda, no porque no tengan capital sino porque no les resulta rentable trasladarse a esos lugares.
Por ejemplo, actualmente las personas que viven en Chachapoyas o en Tingo María, por mencionar algunas ciudades que no cuentan con un servicio aéreo, tienen que viajar en ómnibus – aunque no quieran- para poder llegar a Lima.  
“Con una línea de bandera 10 millones de personas que actualmente se trasladan en buses interprovinciales, muchas de ellas viejas que transitan por carreteras en mal estado, podrán acceder, por un precio similar, a un avión moderno que les permitirá llegar en poco tiempo a su destino”, refiere el experto.
Cabe señalar que según el congresista Yonhy Lescano para crear una compañía aérea nacional será necesario invertir 300 millones de dólares.
Esperando respuesta
Para Palacín Fernández, lo que faltaría en estos momentos es que el Estado permita operar en Las Palmas y el MTC de visto bueno y garantice su respaldo concreto.
Si bien no se tiene una fecha o un plazo para que se pueda brindar las garantías y el permiso para operar, las cosas no están esperando en reposo, ya que se ha planificado detalles como el nombre del primer avión: “Andrés Avelino Cáceres”, en honor al ‘Brujo de los Andes’ para demostrar que se puede recuperar la soberanía de nuestro espacio aéreo.
“Con esto vamos a generar dos mil puestos de trabajo, llegar a lugares donde otras líneas no llegan y poder transportar productos agropecuarios para el comercio y el turismo de los pueblos para su crecimiento. Solo queremos hacer patria y devolver la autoestima aerocomercial a millones de pasajeros”, finaliza.