jueves, 19 de enero de 2012

Drogas: una política secuestrada

El expresidente ejecutivo de DEVIDA, Ricardo Soberón, sigue enfilando sus baterías contra el gobierno que algún momento confió en él. Esta vez, a través de su blog afirma que las políticas de lucha contra el narcotráfico que el presidente Humala prometió durante su campaña la misma que fue ratificada en la ceremonia de asunción de mando el último 28 de julio, han quedado rápidamente olvidadas.

A juicio de Soberón, las primeras acciones del gabinete Valdés y las –inacciones- de la nueva presidenta ejecutiva de DEVIDA, Carmen Masías, no hacen sino corroborar el nivel de secuestro que tiene tal política en manos de sectores policiales, agrupados cerca de los niveles más conservadores de la cooperación antinarcóticos internacional.

Para sostener esta aseveración, Soberón pone como ejemplo un hecho reciente pero muy ilustrativo.

A juicio del ex mandamás de DEVIDA, cómo es posible que el gobierno haya publicado el domingo 15 de enero la Resolución Ministerial 0018-2012/IN que aprueba el “Plan Anual de Reducción del Espacio Cocalero en el Perú para el 2012”, cuando aún está pendiente la Estrategia Nacional de Control de Drogas 2012/2016, la misma que fue discutida y convalida en diciembre del año pasado y los primeros días de este mes por los ministros de al menos dos gabinetes: el de Salomón Lerner y el de Oscar Valdés. “Esta situación ha hecho que tengamos un Plan de Erradicaciones que está por fuera de la Estrategia de Control de Drogas”, asegura.

Según Soberón esta es una mala señal que refleja por un lado la autonomía (falta de control) con la que quiere trabajar el sector interior (CORAH y OFECOD) de la mano de la cooperación norteamericana, y del otro, muestra como una resolución ministerial es más importante que una manifestación política colectiva que debe pasar primero por el Consejo Directivo de DEVIDA (nueve ministerios) y luego ser aprobada.

En su blog Soberón afirma que DEVIDA está perdiendo rectoría sobre este tema para convertirse en un apéndice del edificio de CORPAC (Ministerio del Interior), mientras la titular Carmen Mesías continua lanzando cortinas de humo sobre las “planillas doradas” como parte de una estrategia para desinformar a la opinión pública y desmantelar por otro lado un equipo probo, honesto y eficiente.

No comparte su opinión

Para el experto en temas de narcotráfico, Jaime Antezana, Soberón se equivoca cuando afirma que la política de drogas del gobierno está secuestrada. “Lo que pasa es que él se cree como el único predestinado de poder llevar una política de lucha frontal contra este flagelo, cuando la verdad es que demostró mientras estuvo al frente de DEVIDA desconocer una serie de cosas”.

Antezana asimismo considera que difícilmente DEVIDA pueda convertirse en un apéndice del Ministerio del Interior o que sea una prolongación de Cedro, ya que este organismo tiene definido bien claro su ámbito de acción que es la de coordinar las labores de erradicación.

Sobre pretender hacer creer que la erradicación esta desgajada de la estrategia general solo porque el Plan de Reducción de los Cultivos de Coca fue aprobado sin la aprobación de este último, Antezana considera que esa afirmación es inexacta ya el Plan que está siendo revisado por la nueva titular de DEVIDA incorpora el componente de la erradicación, la misma que ya está siendo ejecutada desde el sábado pasado en la provincia de Padre Abad, en el departamento de Ucayali.

NOTAS:

1.- Según el último informe anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) el Perú ha igualado a Colombia como primer fabricante de droga en el mundo.

2.- En el año 2005, nuestro país tenía una extensión de cultivos de coca de 48 200 hectareas; en el 2009 esta cifra se elevó a 59 900, distribuidas a lo largo de las 13 cuencas de producción de coca en todo el territorio nacional.

3.- La conclusión de este organismo mundial coincide con el “Estudio Comparativo de la Lucha Antidrogas en Perú y Colombia: La situación de la coca y la cocaína”, en la que adjudica a nuestro país 62 296 hectáreas de cocales, y a nuestro vecino 62 308 hectáreas.