jueves, 12 de enero de 2012

La infertilidad masculina

Debido a los cambios de hábito, tipo de alimentación, el estrés y otros factores cada vez hay más hombres con problemas de infertilidad. En la presente nota sepa qué hacer


Entre el 18% a 20% de la población mundial se ve afectada por la infertilidad. Se calcula que una de cada seis parejas es infértil sin embargo, en más de la mitad de los casos, el problema radica en los hombres y no las mujeres, como usualmente se cree.

Los cambios en los hábitos de vida, el tipo de alimentación, el estrés, el uso de nuevas tecnologías, entre otros han ido incrementado considerablemente la infertilidad masculina. “Los factores ambientales y ocupacionales, afectan la calidad del semen. También, los malos hábitos como el consumir alcohol y fumar…”, manifestó el Dr. Roly Hilario, Director Académico de la Clínica de Fertilidad PROCREAR, quien agregó que “un varón puede tener problemas de infertilidad si tiene menos de 15 millones de espermatozoides por mililitro”.

Las causas más comunes de la infertilidad masculina son los relacionados con la producción y maduración del esperma: el espermatozoide puede ser morfológicamente anormal, tener problemas en su movilidad o no estar lo suficientemente maduro. También puede ser que el esperma normal se produzca en cantidades bajas (oligospermia) o aparentemente no se produzca (azoopermia).

Según el doctor Hilario para poder tener hijos depende de cuatro requisitos, 3 en la mujer y uno en el hombre: buenos ovarios con buenos óvulos, trompas uterinas permeables y útero sano, así como una buena calidad y cantidad de espermatozoides. Pero la calidad genética de los embriones depende 50% del óvulo y 50% del espermatozoide. “Es muy común que el diagnóstico de infertilidad lleve al hombre a una gran frustración. La mayoría de los hombres infértiles tienen, en algún momento, la idea de que ellos no son capaces de hacer lo que otros hombres pueden. Se confunde infertilidad con masculinidad, sexualidad, virilidad y potencia”, dice el galeno.

Hace casi 20 años, muchos hombres aún teniendo espermatozoides en el semen no podían tener hijos ni siquiera con la Fecundación In Vitro. Sin embargo el ICSI vino a cambiarles la vida a muchos hombres estériles, al permitirles tener hijos genéticos. El ICSI consiste en introducir un solo espermatozoide al óvulo, para que ocurra la fecundación, requiere de unos microscopios especiales para realizarlo, aumenta el tamaño 400 veces aproximadamente.

Sin embargo, hay hombres infértiles que tampoco el ICSI ha solucionado el problema, porque tienen: fragmentación del ADN en espermatozoides muy elevado, tienen tratamiento FIV fallidos, tienen mala evolución de los embriones en los tratamientos FIV previos o alteraciones en su forma pero solo son detectados a mayores aumentos. Para solucionar estos problemas aparecen el IMSI, PICSI y Columnas de anexinas-V, diferentes alternativas complementarias al ICSI cuyo objetivo principal es elegir el mejor esperma con la mejor forma posible, funcionalmente adecuado, con menor fragmentación de ADN y genéticamente bien, para tener mejores posibilidades del embarazo y menor tasa de abortos. Todo este avance tecnológico en la micromanipulación de espermatozoides se encuentra actualmente disponible en Procrear.

Medidas de prevención

El doctor Hilario señala que aparte de los avances médicos no se debe olvidar cosas básicas, como evitar la obesidad, estilo de vida saludable, evitar sustancias toxicas para el esperma, así como evitar el uso de laptop sobre las piernas de manera frecuente, evitar llevar los celulares en el bolsillo del pantalón o cinturón, evitar los saunas frecuentemente, porque pueden alterar la capacidad fértil del hombre.

Asimismo recomienda usar ropa interior más adecuada y realizarse chequeos de fertilidad para diagnosticar cualquier anomalía, cuando deseen tener hijos.

NOTAS:

1.- Uno de cada cinco varones, entre 18 y 25 años, tiene una calidad espermática menor de los valores referenciales.

2.- Para saber si un varón tiene o no problemas de infertilidad, debe hacerse un Espermatograma computarizado, que es un examen sencillo pero efectivo que te permite verificar la cantidad, movilidad y morfología de los espermatozoides.