jueves, 23 de mayo de 2013

Héroes y guardianes de cuatro patas

Con más de 50 años de existencia, la unidad canina de la PNP varias veces ha arriesgado su vida. Mientras para muchos son solo animales para otros son héroes que nos protegen de la delincuencia.


‘Golac’, un golden retrevier, se
muestra juguetón y sociable. A simple vista pareciera ser un perro cualquiera, sin embargo, según su guía, es uno de los canes más eficientes de la unidad canina de la Policía Nacional. Precisamente gracias a su buen olfato los efectivos del orden pudieron encontrar enterrada en una vivienda de Villa María del Triunfo el cuerpo de la desaparecida Maryorie Keiko (16). 
Desde que se creó el Departamento de la Policía Canina el 24 de agosto de 1961, el entrenamiento de perros y su incorporación en la lucha contra el crimen ha sido fundamental. Muchos creen que los entrenamientos son con métodos crueles, pero ello es totalmente falso, puesto que se emplea el instinto natural que tiene el animal de ‘jugar’. Es así como aprovechando ese don se les entrena usando ‘testimonios’, que son unos huesos enrollados con felpas. Basándose en este sistema, adiestran al can empleando su fortaleza más conocida: el olfato. 
Entrenamiento especial
El jefe del Departamento de Policía Canina, comandante Olger Benavides Ponce de León, nos explica cómo se les entrena a los canes y desmiente algunos mitos. “Nosotros impregnamos el olor que queremos que identifique el perro al ‘testimonio’. No trabajamos con el sentido del gusto, solo olores. Se impregna el olor de la droga o la adrenalina que segregan las personas al experimentar nerviosismo o susto. De esta manera el perro podrá rastrear drogas o personas desaparecidas”, explica el comandante.
El perro es formado con la idea que es un ‘juego’, ya que al cumplir con su labor, no solo es premiado cuando logra el objetivo sino también cuando no. Ahora, no cualquier perro puede integrar la unidad canina, ya que debe cumplir ciertos requisitos. Ellos son sometidos a exámenes médicos para luego ser vistos por el cinólogo para comprobar la pureza de su ‘raza’. 
Una vez pasados los exámenes médicos y los de habilidad, los perros de acuerdo a su raza son designados a tres diferentes especialidades. Así tenemos que a los rottwailer, doberman, schanauzer gigantes y los pastores alemanes se les incorpora a seguridad y defensa. A los golden retrevier a búsqueda y rescate. Y para la detección de drogas y explosivos a los pastores alemanes. Cabe señalar que esta última raza también es utilizada para búsqueda y rescate.
El tiempo de servicio de un agente canino es de 8 años, luego tienen 4 caminos: Que lo adopte su guía, que lo adopte cualquier otro agente de la institución  o que un civil tenga deseos de llevárselo. En todos estos casos la persona interesada requerirá pasar un examen psicológico y visitas domiciliarias para confirmar el cuidado del perro. Y el último camino, que hasta la fecha nunca se ha dado, es la eutanasia.
En espera de una respuesta
El Departamento de la Policía Canina (DEPPOLCAN) del Potao, en el distrito del Rímac, cuenta actualmente con 100 perros. Todos ellos donados. 
De acuerdo con el comandante Benavides la idea es contar con canes puros, puesto que los cruzados causan problemas. “Por ello solo aceptamos aquellos que tienen 88% de pureza de su raza original”, dice el oficial.
Para solucionar este problema, Benavides cuenta que han elaborado un proyecto para contar con un criadero de canes. “Actualmente estamos a la espera de la resolución y el presupuesto. Ojalá este año tengamos todo aprobado”.
Por lo pronto, la policía canina ya cuenta con estancias para las crías, los padres, madrigueras y el alimento especial que van a requerir los perros.
Perros emblemas 
En la entrada del Departamento de la Policía Canina (DEPPOLCAN), hay una estatua en honor a “Arno”, un pastor alemán que es considerado un héroe. En 1979, su guía tras percatarse de un robo en los alrededores de la Plaza 2 de Mayo, soltó a ‘Arno’ para buscar al ladrón. Éste, al ser detenido por el agente canino, le disparó tres balazos. A causa de ello, ‘Arno’ quedó inválido, y al cabo de dos años murió. Desde la fecha es el símbolo de la institución. Otro emblema es el rottweiler ‘Lay Fun’, que en el 2006 atacó al ladrón que entró a robar el lugar que cuidaba. Resultado del ataque, el hombre murió y el perro fue amenazado con ser sacrificado. Pero gracias a las muestras de cariño y los medios de comunicación, fue considerado como un héroe y pasó a custodia del DEPPOLCAN. Cumplió dos años de servicio y actualmente está en condición de retiro por una displasia de cadera y recibe tratamiento especial permanente. 
A pesar que los perros son animales, ellos han demostrado ser más fieles que muchos seres humanos. Los casos de ‘Arno’ y ‘Lay Fun’ nos demuestran que ellos siempre estarán atentos para protegernos. (JP).

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