jueves, 7 de julio de 2011

El Perú está enfermo

Nuestro país enfrenta una de las crisis más severas de los últimos años. Producto de la contaminación del aire, agua y los fuertes ruidos, muchos peruanos vienen sufriendo de una serie de enfermedades. Lo más preocupantes es que a pesar de ser un problema visible, las autoridades no hacen nada para evitarlo


Las relaciones existentes entre las enfermedades humanas y la exposición a la contaminación son cada vez más evidentes. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada vez hay más personas, sobre todos niños y ancianos, que mueren por culpa de este problema.

De acuerdo con esta institución se ha comprobado la relación existente entre la contaminación atmosférica, producida por partículas en suspensión y anhídrido sulfuroso, y la aparición de bronquitis crónica caracterizada por la producción de flemas, la exacerbación de catarros y dificultades respiratorias tanto en los hombres como en las mujeres adultas. Estudios hechos por la OMS en ciudades con aire altamente contaminadas como Sao Paulo, Londres, Santiago de Chile, Buenos Aires, han dado como resultado que cuando las concentraciones tanto de SO2 (Dióxido de azufre) como de partículas de anhídrido sulfuroso superan los 500 microgramos/metro cúbico de aire durante las 24 horas, esta produce un aumento de la mortalidad en la población en general, siendo los grupos más sensibles los individuos con procesos cardíacos o pulmonares.

Es de destacar que las concentraciones de partículas en suspensión y de SO2 que pueden provocar la aparición de efectos sobre la salud, pueden variar de un lugar a otro según cuáles sean las características físicas y químicas de las partículas, y en función de la presencia en el aire de otros contaminantes que puedan producir efectos alérgicos entre la población expuesta.

Para mala suerte nuestra, el Perú no está libre de este problema. De acuerdo con el neumólogo del Colegio Médico del Perú, Dante Añaños, la presencia en el aire de elevadas concentraciones de monóxido de carbono (CO) que hay en nuestro ambiente, representa una amenaza para la salud. “El gas tóxico inhalado se combina con la hemoglobina de la sangre, dando lugar a la formación de sustancias cancerígenas, ya que reduce la capacidad de los glóbulos rojo para transportar el oxígeno desde los pulmones hasta los tejidos. Se ha comprobado que una saturación de carbooxihemoglobina por encima del 10% puede provocar efectos sobre la función psicomotora que se manifiesta con síntomas de cansancio, cefaleas y alteraciones de la coordinación. Por encima del 5% de saturación se producen cambios funcionales cardíacos y pulmonares y se aumenta el umbral visual”, indica el galeno.

Sin embargo, no es el únicov problema que la población peruana está expuesta. Según el especialista, los gases que a diario respiramos que contienen metales pesados representan una amenaza para la salud, debido a que tiene tendencia a la acumulación de plomo. “Los estudios realizados entre la población de La Oroya (Junín) demostró que el alto contenido de este metal hace que las mujeres aborten cuando se embarazan y los niños sufran de enanismo”, sostiene Añaños.

Parque automotor obsoleto

Uno de los problemas que desencadena una alta acumulación de gases tóxicos en la atmósfera no solo en la ciudad de Lima sino también en Arequipa y Trujillo, es el obsoleto parque automotor que tenemos.

De acuerdo con un estudio hecho por la empresa Lidercom, en el Perú el parque automotor tiene una antigüedad de más de 30 años, esta situación ha generado emanaciones con concentraciones cada vez más altas de azufre que ha provocado que los peruanos reduzcan su nivel de vida cuando respiran ese aire contaminado.

Para Odón Sánchez, director de Asuntos Ambientales del Senamhi, es necesario que el Estado tome conciencia del problema que esta situación está generando en la salud de los peruanos, a través de leyes ambientales más severas. “Todos saben que en el país, Lima, Arequipa, Trujillo y Chiclayo son las más contaminadas. Si hacemos un balance del por qué de estos resultados nos daremos cuenta que en estas ciudades hay un parque automotor sin regulación, así como el conglomerado de industrias que emanan altos concentrados de monóxido de carbono. En estos momentos las normas que están rigiendo no están dando los resultados que se tenía esperado, es el caso del bono del chatarrero cuyos frutos recién se podrán ver en algunos años debido a lo complicado y costoso que es aplicarlo en su totalidad”, sostiene Sánchez.

Para el especialista del Senamhi la solución de este problema pasa por la masificación del gas natural y el etanol como combustible alternativo, que reduciría considerablemente las emisiones de gases a la atmósfera entre un 30 a 40%, dado que estos elementos contienen una menor concentración de compuestos.

Mientras el gobierno central y las locales no enfrenten este problema seriamente, los peruanos seguiremos expuestos a la contaminación atmosférica, con todo lo que ello significa para la salud de las personas.

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