miércoles, 12 de diciembre de 2012

NOCHE DE FE en Houston



Más de 800 personas de Houston y las ciudades vecinas se reunieron el pasado lunes día 26 a las 8pm para una Noche de Fe. El Obispo Romualdo Panceiro visitó el Cenáculo del Espíritu Santo en Houston donde hizo una reunión que comenzó con una oración para determinar la liberación y sanidad de las personas que se encontraban presentes.

El predicó a cerca de que en los tiempos de Jesús, por dondequiera que pasaba había personas enfermas, pero los que eran curados, eran los que tomaban una actitud que mostraba que creían. “Hoy en día sucede lo mismo, el Señor Jesús está presente aquí, la oración es hecha por todos, pero sólo los que creen reciben el milagro”.
“La fe que manifiesta una persona para ser curada no es la misma que se necesita para un cambio de vida, para una conquista. La fe para que haya un cambio de vida, para conquistar va mano a mano con la obediencia. Quien obedece a Dios se vuelve poderoso y vence todo”, explicó el Obispo Romualdo. Llevando a todos a entender mejor con la historia de Gedeón este mensaje.
Aunque Gedeón estaba indignado contra la injusticia en la que vivía, tenía miedo. Los enemigos hasta le permitían que sembrara, pero no le dejaban cosechar. Cuando llegaba el tiempo de la cosecha, los enemigos se llevaban todo sin dejar nada en Israel con lo que pudiera sobrevivir. Sin agua y sin comida no tenían fuerzas, no podían enfrentar a sus enemigos. Sin contar que sus enemigos eran innumerables y estaban armados hasta los dientes, eran hombres de guerra expertos.
Por todos estos motivos Gedeón tenía miedo, a pesar de haber expresado su ira cuando Dios se le apareció diciendo que estaba con él. Gedeón le respondió: “Ah, señor mío, si el Señor está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto?” Jueces 6:13 En otras palabras, ¿cómo puede un Dios tan grande estar con una persona fracasada?
Esa misma noche Dios le pidió a Gedeón el segundo toro en sacrificio. Este toro representaba el futuro porque sustituiría al primero y debido a su valor, estaba muy bien guardado. Pero fue lo que Dios le pidió.
Dios no le pidió todo a Gedeón, sino le habría pedido el primer toro, el segundo y todos los que tenía. Lo que Dios quería es que le ofreciera en sacrificio todo lo que Él había pedido. Gedeón no podía repartir el toro entre sus hijos y los demás familiares, dándole una parte a Dios y quedándose él con otra. Gedeón dio todo lo que Dios había pedido, o sea, el toro entero.
Él obedeció, y ahí está el secreto: obediencia. Obedecer lo convirtió en un hombre poderoso. Gedeón no solo venció porque estaba indignado sino porque obedeció. La indignación acompañada de la obediencia hace que cualquier persona conquiste. Si la persona está indignada contra la situación en la que vive pero tiene miedo de enfrentase al injusto, sólo vencerá este miedo cuando obedezca a Dios.
Cuando nos referimos a la vida en el altar, Él quiere el 100%.
Cuando nos referimos a los bienes materiales, Él no pide todo, incluso porque todo Le pertenece. Al fin y al cabo usted ya le entregó toda su vida. Dios le deja usar los otros toros, pero Él le pide el segundo toro entero, completo.
Entienda no es todo lo que usted tiene, sino todo lo que Él le pide. Si usted está cansado, indignado y quiere un cambio: ¡Obedezca! Sólo así será poderoso.
Después del mensaje, el obispo concluyó la reunión con una oración llamando al altar a todos los que aun no habían entregado su vida a Dios y querían hacerlo.

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