jueves, 10 de febrero de 2011

¡Basta de populismo!

Un aspecto a tomar en cuenta de la presente campaña es la pobreza de propuestas económicas de los candidatos. Todos ellos, por lo menos los que están arriba, y así lo han advertido los analistas políticos, mas se han preocupado en los dimes y diretes que en abordar aspectos relevantes que interesen a la ciudadanía.

Si bien se ha mantenido los índices macroeconómicos en el país y se tiene controlada la inflación, aún existen muchos bolsones de pobreza, sobre todo en la zona rural. Ollanta Humala quiso cambiar este estado de cosas en la campaña anterior proponiendo una nueva política económica, pero lo único que consiguió fue perder las elecciones. ¿Será por ello que ahora los candidatos presidenciales no quieren hablar mucho de economía?

Para el doctor en Ciencias Políticas de la Universidad Católica, Martín Tanaka, lo que el país necesita son cosas concretas. “Los principales temas están siendo olvidados por la ciudadanía, mas allá de las buenas intenciones. Todos quieren gastar más, pero la pregunta sería de donde va a salir todo ese dinero, cuál es la política tributaria y cómo se implementará lo que se está proponiendo, puesto que decir que se va mejorar la educación y duplicar el sueldo a los maestros y policías eso lo dice cualquiera. Ese es el tipo de discusión que se está extrañando”, señala.

Por su parte, el analista político Fernando Ortiz de Zevallos señala que es urgente una reforma del estado para poder mejorar la calidad de vida de los peruanos. No es posible, dice, que año tras año, se tenga que estar recurriendo al endeudamiento extranjero o a la creación de nuevos tributos, para cubrir las brechas de los déficits fiscales. “Como la generación de trabajo va a recaer en el sector privado, el Estado debe dedicarse a cumplir su rol promotor, el cual está orientado a crear las condiciones para que el sector privado pueda invertir, administrando justicia confiable, velando por la seguridad nacional, creando un marco legal estable, implementando la infraestructura para la integración con el concurso del sector privado. Éste es un problema de estructuras económicas que compromete a todos los peruanos, a todos los sectores de la administración pública, del Estado y, mucho más, del sector privado -que al fin y al cabo lo conformamos todos”, sostiene.

Otro aspecto que los candidatos deben abordar es el tema del canon, afirma Ortiz de Zevallos, puesto que existen provincias que no saben qué hacer con tanto dinero y otras que no tienen plata, esos son los detalles que el próximo gobierno debe resolver para poder llevar una buena economía.
José Luis Sardón, decano de la facultad de derecho de la Universidad de Ciencias Aplicadas, considera que un aspecto que los candidatos deben abordar es la actual política tributaria, ya que a su juicio es injusta porque hay tasas muy elevadas y, por otro lado, muchos regímenes de exoneración. “Creo que el gran generador de la informalidad en el Perú es la política tributaria. La preocupación principal debe ser el acceso al mercado de los agentes económicos, reducir las tasas de los impuestos, vía la racionalización de las políticas de recaudación.”, señala.

Asimismo, se debe insistir con las privatizaciones, por ejemplo, de Petroperú, del Banco de la Nación y otros muchos ámbitos de la economía donde el Estado sigue funcionando como empresario, dice Sardón.

Luego del quinquenio de Toledo, es cierto que el Perú terminó por ser la tercera economía en crecer en Latinoamérica. Pero también es la que no aprovechó a fondo los precios de los commodoties en los mercados internacionales. Se pudo crecer más. No obstante, hay un contexto internacional aún favorable con los precios de los minerales. “Hay que aprovechar esta coyuntura para hacer los pasos más difíciles, tanto en el plano político como económico”, enfatiza el letrado.

Hasta la fecha los únicos candidatos que han hablado sobre temas económicos, aunque no han dicho cómo lo van hacer, han sido Alejandro Toledo, Luís Castañeda y Pedro Pablo Kuczynski. El resto- o sea la mayoría- mas se han preocupado en los adjetivos que en lo sustantivo.

Cortina de humo

Para Martín Tanaka la legalización de la droga y el aborto propuesto por Alejandro Toledo son discusiones tontas. Según este analista estos temas son discusiones estériles que más parecen una cortina de humo o una ilustración muy buena de como perdemos tiempo en cosas que no tienen sentido.

“La improvisación es algo que en el Perú está a la orden del día, la falta de identidad de los grupos políticos hace que las propuestas sigan de acuerdo a la marea política del momento”, subraya

Sobre estos dos puntos, Fernando Ortiz de Zevallos dice que ellos son parte de nuestro folclore político. “Ahora los debates se están centrando en cosas de poca importancia olvidándose de las verdaderas propuestas, desafortunadamente eso siempre ocurre y siempre ocurrirá”.

Cabe señalar que en el Código Penal vigente no hay ninguna disposición que sancione como delito el consumo o la posesión de drogas para este fin. La confusión, como señala José Ugaz, ex procurador anticorrupción, se debió a una pésima técnica legislativa que ha hecho que algunos erradamente consideren que la mera posesión de drogas para el consumo o el consumo en sí constituyen delito en el Perú, al punto que unos proponen su “legalización” y otros se “oponen” a ella, desconociendo ambos que poseer drogas solo es delito en el país si la tenencia está destinada a la venta.

Respecto a la propuesta de la pena de muerte por violación hecha por la candidata de Fuerza 2011, Keiko Fujimori, José Luís Sardón, recordó que no era posible debido a que el Perú ha suscrito el Pacto de San José de Costa Rica. “La única manera para extender esta pena en nuestra legislación y hacerlo viable, es que el país se salga de este pacto, y eso en esta época no convendría porque generaría un fuerte descredito internacional en el extranjero”, advierte.

Por su parte, Ortiz de Zevallos sostuvo que la Constitución Política del Perú en el artículo 140 señala que la condena de muerte sólo es posible en el delito de traición a la patria en caso de guerra y terrorismo, mas no por violación.

Estamos a ocho semanas de las elecciones y la ciudadanía demanda propuestas concretas y no ofertas populistas. Los candidatos presidenciales están a tiempo. Ahora de ellos dependerá no se siga perdiendo el tiempo en temas poco viables.