jueves, 17 de febrero de 2011

Los conflictos sociales en el país

En el Perú las clases sociales en su conjunto no saben transmitir a la
población las cosas que buscamos.
De ahí, que los conflictos no cesen
sino se hayan incrementado
A pesar del crecimiento económico
que vive el país, los conflictos sociales no
cesan. Según la Defensoría del Pueblo,
en el primer mes del año se reportaron
239 conflictos, de los cuales 126
registraron algún tipo de violencia.
De acuerdo con esta institución, 161
se encuentran activos (67%) y 78 se hallan en estado latente (33%). Además dio
cuenta de una acción de violencia subversiva y de cuatro conflictos sociales nuevos:
dos socioambientales, uno por asuntos de Gobierno Local, y un caso relacionado
con otros suntos.

En el mes de enero, la mayor cantidad de conflictos sociales se ubicaron en el

departamento de Ancash (27 casos); le siguen Puno (23 casos) y Lima (21 casos).

Dentro de un contexto de campaña electoral para elegir este 10 de abril a un nuevo
presidente y renovar el alicaído Congreso de la República, está situación de
conflictos sociales podría amenazar la seguridad de los candidatos, según cree el
ex ministro del Interior, Fernando Rospigliosi.
Para el también analista político, es difícil que este Gobierno a estas alturas que
ya va dejar el poder haga algo para solucionar una serie de problemas que aquejan
a muchos sectores del país. “Está claro que el Apra nunca supo como hallar la
fórmula de redistribuir mejor los beneficios del actual modelo económico”, sostuvo.

Por su parte, el ex presidente del Consejo de Ministros, Carlos Ferrero, considera que

la causa del por qué no sea reducido los conflictos sociales en el país está en la poca

voluntad de diálogo que siempre ha tenido este Gobierno.

Para Ferrero, el problema de fondo es que todavía no estamos de acuerdo con la mejor

forma de usar nuestros recursos naturales. “Hay gente que sigue pensando que uno

agarra lo que está ahí, hace lo que le da la gana, lo explotas y no te importa lo que pasa

con ello. Eso no puede ser permitido por el Perú", apuntó.

Por su lado, Yehude Simon, que también fue Premier, considera que todo el mundo

asume que la única forma de obtener logros es tomando carreteras debido a la falta

de consciencia social que existe en el país.

"Hay un problema serio en el Perú, de la clase política en su conjunto, que no saben

transmitir a la población las cosas que buscamos, y muchas veces el Estado actúa de

manera vertical, y eso es lo lamentable", apunta.

Según Simon, carecemos de una cultura democrática y de diálogo entre los partidos
políticos, por más que estén sentados en el Acuerdo Nacional, siempre están
haciendo cálculos para llevar 'agua para su molino', sin pensar en la patria y en los
retos que
tenemos para llegar al 2021.