jueves, 10 de febrero de 2011

Héroes de rojo

A pesar de no recibir un sueldo y no contar con un seguro, los Bomberos Voluntarios del Perú siempre están prestos para ayudar

Se ha dicho que el que pone su mejor esfuerzo cada vez que suena la alarma, es nada menos que un bombero. Conocidos también como los héroes de rojo, estos hombres saben el valor de la vida, porque han visto demasiado el gran poder de las fuerzas sin control…

Uno de los textos que mejor describe la labor de los bomberos es la “Historia del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Perú”, libro que recoge 140 de sus casi 150 años de existencia.

Ser bombero voluntario es tener una visión romántica de lo que significa ser bombero… “Desde que nos hacemos voluntarios, nuestra rutina y costumbres operan un cambio total. La “bomba” nos absorbe. La familia se opone. Pero ese bichito que llevamos adentro, difícilmente muere o se extingue”, afirma el Comandante General CBP Antonio Zavala Abeo.

La historia de los bomberos en el Perú, data de mucho tiempo atrás, durante la época de la Colonia, donde ya existían brigadas contra incendios compuestas por carpinteros, barberos, autoridades civiles, etc., las cuales acudían al llamado de un incendio al oír las campanas de la iglesias.

Con la independencia del Perú, el 5 de diciembre de 1860 se funda la primera Compañía de Bomberos Chalaca No 1, por iniciativa de los diferentes comerciantes del puerto del Callao, que veían continuamente amenazados sus negocios por el fuego. Posteriormente esta compañía adoptó el nombre de Unión Chalaca.

Ese don de servicio de los bomberos ha sido demostrado con números prácticamente desde que se fundó el CGBV el 5 de diciembre de 1860. Desde esa fecha a la actualidad, 110 hombres de rojo han dado su vida en cumplimiento del deber.

Gloriosos bomberos

En el Combate de Dos de Mayo (1866) no sólo participaron en la defensa del primer puerto, militares y civiles, sino también bomberos, entre ellos, Antonio Alarco Espinosa quien no dudó en ofrendar su vida para evitar que España recupere a su principal colonia en el nuevo continente: “el Perú”.

Cuentan las crónicas de la época que después del primer tiro de la Torre de la Merced se buscaba un reemplazante para uno de los artilleros caídos. Al grito de “Yo soy peruano, a mí me toca”, Alarco se ofreció como voluntario. Poco tiempo después, cuando el joven de 25 años se acercaba a alimentar los cañones, se escuchó un estrépito y Alarco alcanzó la gloria.

La historia de la patria escrita con la sangre de los bomberos nuevamente se dio durante la Guerra del Pacífico. Trece jóvenes voluntarios de la Bomba Garibaldi del Cercado de Lima fueron apresados y fusilados por los chilenos simplemente por apagar los incendios que tenían lugar en Chorrillos. De igual modo, durante el mismo conflicto, bomberos como Enrique Barrón dieron su vida en las batallas de San Juan y Miraflores. Hoy en día, muchos de ellos les dan nombre a las calles de Lima.

El 14 de febrero de 1931, en plenos carnavales, un incendio se desató en Plumereros, lo que es hoy en día la cuarta cuadra del Jirón Camaná, Cercado de Lima. Bomberos de diferentes compañías se acercaron al lugar sin presentir que en esa oportunidad la muerte les ganaría la partida. Durante la operación un sorpresivo derrumbe sepultó a dos hombres de rojo. La reacción de sus compañeros fue instantánea, pero en el intento de salvamento se produjo otro desplome que les quitó la vida a tres bomberos más. Los cinco mártires quedaron como símbolo de abnegación y heroísmo.

En el Perú los bomberos son voluntarios. No ganan un sueldo ni tienen seguro ni jubilación como en otros países. Su trabajo se reduce a una suma de entusiasmo y un gran amor por el prójimo.

Si bien reciben apoyo del gobierno, dicho presupuesto obviamente es insuficiente, por lo que muchas veces tienen que pedir ayuda a las empresas privadas, nos revela el Comandante General CBP Antonio Zavala Abeo.

Actualmente la gran mayoría de Compañías de Bomberos del país trabajan en condiciones lamentables. Muchos de sus equipos son obsoletos, datan de la década del 70. Si a ello le sumamos que los hidrantes de agua que sirven para apagar el fuego están en malas condiciones, su labor para salvar vidas se hace más encomiable. Es hora que las autoridades, no sólo del Ejecutivo, sino también alcaldes y presidentes regionales, que a propósito son los jefes de bomberos de su jurisdicción, den importancia a este cuerpo de voluntarios, que lo único que piden es mayor ayuda para hacer mejor su trabajo.

SEPA

- Según el comandante Zavala, se necesitaría alrededor de 120 millones de dólares para renovar por completo toda la flota de bomberos a nivel nacional.

- En el Perú existen en la actualidad alrededor de 9 mil 500 bomberos voluntarios.

- En lo que va del año, 32.542 emergencias han sido atendidas en Lima e Ica.

- Una encuesta de Ipsos Apoyo realizada el 2008 indicó que el 93% de los limeños afirma que los bomberos son los que tienen más credibilidad