jueves, 10 de febrero de 2011

¿Vale la pena tener representantes andinos?

Desde el 2006 el Perú cuenta con cinco representantes en el Parlamento Andino. Cada uno de ellos gana igual que un congresista. Sesionan ocho veces al año y su labor se centra solo en brindar consejos y dar opiniones

Este 10 de abril los peruanos no solo elegiremos un nuevo presidente y 130 congresistas, sino también a cinco parlamentario andinos.

Desde que en el 2006 se decidió elegir por voto popular a los representantes de Perú al Parlamento Andino, esta será la segunda vez que los 20 millones de ciudadanos tendremos que elegir de los 180 postulantes que aspiran llegar a este organismo, a nuestros cinco representantes.

Hace más de cuatro años por nuestro país resultaron electos Elsa Malpartida, Wilder Calderón, Rafael Rey, Rosa León y Juan Mariátegui.

Durante todo este tiempo casi nada se supo de la labor que cada uno de ellos desempeñó. De lo poco que se tiene noticias de los cinco andinos, resaltan la figura de Elsa Malpartida y Rafael Rey. La primera por estar involucrada en hechos lamentables, como por ejemplo, la cobarde agresión a un grupo de miembros del Corah que lo único que estaban haciendo era cumplir con la erradicación de la hoja coca en San Martín. El caso dio lugar a un pedido de levantamiento de la inmunidad de la Corte Suprema de Justicia.

Pese a la gravedad de los hechos y al pedido de la entonces vicepresidenta de ese foro, Rosa León, para que se le aplique la máxima sanción (separación), los legisladores andinos denegaron el pedido.

Actualmente, la legisladora enfrenta nueve procesos judiciales por distintos casos.

Por su parte, Rafael Rey se ganó el repudio de gran parte de los peruanos al defender a capa y espada los cuestionados decretos legislativos 1097 y 1098, mediante el cual el actual gobierno buscaba la prescripción de los delitos de lesa humanidad cometidos por miembros de las Fuerzas Armadas y Policiales durante la guerra interna que vivió el país durante las décadas de los 80 y 90.

El rechazo popular y de varias instituciones de derechos humanos, inclusive de la Defensoría del Pueblo, fue tan grande que el Ejecutivo se vio forzado a derogar dichas normas. Como consecuencia de ello, Rey se quedó sin piso por lo que tuvo que renunciar.

Debe desaparecer

La nula productividad de los miembros peruanos en el Parlamento Andino, llevó hace algunas semanas a decir al congresista Víctor Andrés García Belaunde, que este organismo debe desaparecer, ya que al Estado le cuesta mucho mantener a cinco representantes. “Es un globo de ensayo de lo que podría ser en el futuro un parlamento supranacional en la zona andina. No tiene razón de ser, sus miembros no fiscalizan ni acusan, pero gozan del blindaje de la inmunidad”, dijo. Debido a ello planteó, a través de un medio local, que se vuelva al sistema anterior en el que eran los congresistas nacionales quienes asumían la representación ante el PA (Pacto Andino).

Actualmente cada uno de los cinco representantes peruanos ante este organismo ganan S/. 15,080, es decir, lo mismo que un congresista de este país.

Para el ex presidente del Congreso, Antero Flores Araoz, se trata de un parlamento cuyas resoluciones no tienen efectos vinculantes, mientras que en el tema económico, su sostenimiento no va de la mano con el costo-beneficio, por decir lo menos, por lo tanto, no tiene razón su existencia.

Flores-Aráoz, quien también es representante permanente del Perú ante la OEA, señaló que el Parlamento Andino no ordena ni expide leyes, sino que sólo puede formular recomendaciones, convirtiéndose en la práctica en un consejo consultivo.

Por su parte, el presidente de este foro, Wilbert Bendezú, replica que estas apreciaciones son producto de la desinformación, defiende la elección de sus pares y les atribuye el éxito del crecimiento comercial en la región que, a decir verdad, es más bien resultado de políticas gubernamentales. Así las cosas, ¿vale la pena mantener este esquema a todas luces decorativo? ¿Usted qué opina?

NOTA

Según estimaciones dadas por el propio Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú, mantener el Parlamento Andino nos cuesta un aproximado de 10 millones de soles anuales, de las cuales no se tiene ningún control ni fiscalización de ese dinero.

Esta es la función que cumple

Usted amigo lector antes de ir a votar el 10 abril por uno de los representantes peruanos al Parlamento Andino, es bueno que sepa que este foro fue creado el 25 de octubre de 1979, como órgano deliberante del SAI (Sistema Andino de Integración), que representa a los pueblos de la Comunidad Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador, Venezuela y Perú).

Inicialmente sus representantes eran elegidos por los Congresos Nacionales de acuerdo al Protocolo adicional al Tratado Constitutivo, firmado en abril de 1997. Ahora es por voto popular.
La función de este parlamento es la de participar en la generación normativa del proceso, mediante sugerencias, a los órganos del Sistema, de proyectos de normas de interés común. Asimismo, encargarse de la promoción de la armonización de las legislaciones de los países miembros y las relaciones de cooperación y coordinación con los Parlamentos de los países andinos y de terceros países. La misión del Parlamento Andino no es legislar, sino brindar consejos y dar su opinión sobre algún tema que afecte a algún miembro de la Comunidad Andina.

Los miembros de este parlamento solo sesionan ocho veces al año en dos periodos. El primero, de marzo a junio, y el segundo de agosto a noviembre.

La sede central de este organismo se encuentra en la ciudad de Bogotá, Colombia.