jueves, 28 de febrero de 2013

El Evangelio para toda criatura


La imagen de arriba es increíble, ilustra la fe de los pastores del Cenáculo del Espíritu Santo que están en Angola llevando el Evangelio a todas las personas. La aldea Mumuila es una de la más primitivas, que vive aislado en el interior de África.  Son nativos que habitan en tribus, distantes de todo, a lo largo de uno de los desiertos más áridos del mundo, en el Sur de Angola. La iglesia es a cielo abierto. Los bancos son de madera, hechos con árboles cortados del bosque, y fueron producidos por los habitantes de la propia tribu. El obispo Augusto Dias cuenta que cuando se convirtió en responsable de la obra de Dios en Angola, el obispo Macedo le pidió que esparciera el Evangelio en las aldeas aisladas del país. “Decenas de misioneros lo intentaron y nunca lo consiguieron. Eran siempre rechazados por el pueblo local. Pero aquel pedido del obispo Macedo quedó incomodándome durante mucho tiempo” dijo él.
El año pasado la misión del Cenáculo del Espíritu Santo fue aceptado y la prédica del Evangelio avanza día a día y los testimonios se han multiplicado.

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