viernes, 24 de agosto de 2012

“Hacer un buen teatro es educar sin dejar de entretener”


Sandra Bernasconi, César Ritter, Fabrizio Aguilar entre otros actores, vienen protagonizando la obra “Cenando entre amigos”. Una divertida comedia que usted no debe dejar de ver.



-¿Tu pasión siempre ha sido el teatro?
-Siempre. Cuando terminé el colegio quería estudiar en el Teatro de la Universidad Católica (TUC),  pero no pude hacerlo porque estaba cerrado así que decidí viajar a México para estudiar literatura dramática en la UNAM (Universidad Nacional Autónoma México). Estando en la mitad de mi carrera, un día decidí agarrar mis cosas y regresarme a Lima donde me puse a estudiar escultura. Pero como mi padre también era escultor entré en crisis por lo que me fui a Europa donde limpie pisos. Es allí donde decido qué hacer con mi vida, por lo que opté nuevamente por regresar al Perú a hacer lo que en realidad me gusta, el teatro.
-Te has dejado llevar por el destino, y el mismo destino te regresó al teatro. ¿Es así o me equivoco? 
-Exacto. Lo que sucede es que para mí el teatro es todo, además cuando estoy frente al público me transformo, soy otra.
- Cuando estás actuando, ¿qué buscas trasmitir al público?
- Lo principal es educar a la gente sin dejar de entretener, lo que para mí es hacer un buen teatro. No es fácil hacer las dos cosas a la vez, pero la experiencia te ayuda a conseguirlo. Felizmente hasta ahora toda me ha ido bien, por eso me siento contenta. 
-¿Es el sueño de tu madre tener un teatro?
-Sí, y creo que hasta ahora vamos bien.
-¿Cómo defines a la vida?
 -Como un mundo que da vueltas y vueltas que no tiene ni positivo ni negativo.
-¿Es necesario la química cuando estás en el escenario?
- Por su puesto, sin ello no te conectas con el público. 
-Aparte de hacer teatro, ¿también escribes?
-Sí, pero todavía no he publicado ninguna de mis obras y eso es uno de mis sueños que cada vez lo voy pateando más porque el ritmo de la producción es demasiado fuerte. 
- ¿Cómo así?
- Es que la producción y la literatura son ritmos totalmente diferentes. Uno es retrospectivo y el otro totalmente externo. Además para escribir se necesita mucha paz y en este momento eso no lo tengo.
-¿Te gusta hacer teatro para niños?
-No, nada que ver, prefiero hacer teatro para adultos porque las personas ya están formadas, psicológicamente hablando. Eso no quiere decir que odie a los niños, por el contrario son una maravilla pero no es mi campo porque es otro mundo que no me llama la atención.