viernes, 31 de agosto de 2012

“Para que recién alguien te ayude, debes ser primero campeón mundial”


Lo bueno viene en frasco pequeño. Alberto “chiquito” Rossel, con tan solo 1.59 cm y 49 kilos, es el campeón mundial en la categoría “minimosca”. Título que lo buscó por 20 años y que lo logró tras mucho esfuerzo y sacrificio. 

-¿A qué edad empezaste con el boxeo?
-Desde los 14 años estoy metido en este deporte y creo que ha sido la mejor elección, porque es lo que me gusta.
-De pequeño, ¿quién era tu ídolo?
-Definitivamente Sugar Ray Leonard por haber sido un deportista completo y habilidoso para pelear. En cuanto a los peruanos,  Fernando “Rocco” Castro, Orlando Romero y lógicamente a Mauro Mina fueron mis ídolos.
-¿Viéndolos a ellos decidiste ser boxeador?
-Sí, quería emularlos, incluso cuando era pequeño me envolvía las manos con trapos viejos para simular que eran guantes de box.
-¿Hubo algún momento en que quisiste tirar la toalla por no tener el apoyo deseado?
-No tanto así, sino que sentía impotencia por el nulo reconocimiento del Estado. 
-Todos tienen una técnica para pelear. En tu caso, ¿cuál es?
-Mi única técnica es mi estrategia, soy muy minucioso en ese aspecto. Ahora el hecho que sea derecho no es una desventaja ya que manejo las dos manos sin ningún problema.
-¿Qué sientes al tener los laureles deportivos en el Estadio Nacional?
- Una alegría inmensa ya que siempre soñé con eso. Me acuerdo que yo entrenaba en la bombonera del Estadio Nacional y veía todos los días los nombres de grandes deportistas y me hice una promesa de que el mío algún día iba a estar grabado, y mira, lo conseguí con mucho esfuerzo.
- En total ¿cuántas peleas tienes?
- Como amateur 170 peleas y como profesional 38. Es por ello que puedo decir que tengo una trayectoria completa. 
- Con todos esos títulos y palmarés que tienes, ¿por qué el Estado no te ayudó?
-Debo decir con mucha tristeza que si no eres campeón mundial nadie te va ayudar así tengas todos los palmarés del mundo. Es lamentable decir eso, pero es una gran verdad. Yo conozco a muchos colegas que son muy buenos pero que necesitan el apoyo de las autoridades para poder sobresalir. Te aseguro que si el Estado nos apoyara seriamos una potencia mundial en este deporte.
-¿Te sientes en la cima de tu carrera?  
-Sí, aunque eso no quiere decir que me sienta viejo. Yo te aseguró que tengo para rato para defender mi título.
-Nuestro país siempre tuvo buenos boxeadores, pero de un tiempo a otro desaparecieron. ¿Eso a que se debió?
- Hasta los años 90 ser un boxeador profesional era algo muy difícil. Por eso que Orlando Romero, “Rocco”, entre otros, tuvieron que hacer su carrera fuera del país. En mí caso, yo me fui a los Estados Unidos con tan solo 20 dólares. Como comprenderás para poderme solventar tuve que hacer de mil oficios. Pero eso no me importaba, tenía un propósito que era ser campeón del mundo, y vaya que lo logré.
¿Tienes pensado defender tu título nuevamente en lo que resta del año?
-Es posible, eso lo está viendo mí promotor Jorge Bartra.
-¿Qué significa la familia para ti?
-Lo es todo. Mi padre ha sido mi sustento y mi esposa mi fortaleza, por lo que agradezco a Dios por darme una familia muy linda.
-Una recomendación a los jóvenes que empiezan en este deporte
- Que si quieren ser campeón deben entrenar todos los días y estar bien preparados mentalmente para sortear todos los obstáculos. Para ello, obviamente tienen que ser muy disciplinados en su vida,  nada de fiestas, tragos, cigarrillos, porque esas cosas son veneno para un deportista.