miércoles, 5 de enero de 2011

Ardua tarea espera a Villarán

Lograr que la segunda gestión edil de la izquierda en Lima sea recordada por siempre, no será nada fácil para la nueva inquilina municipal, Susana Villarán. Superar la gestión de Alfonso Barrantes donde se creó el programa del Vaso de Leche como los Programas Municipales de Vivienda que beneficiaron a miles de familias pobres, será todo un reto.

Si bien ha transcurrido 25 años de lo que Alfonso Barrantes dejara el cargo de alcalde de Lima y los problemas que preocupan a los vecinos son otros, no por ello la tarea que le espera a Villarán será fácil.

Hoy en día - a diferencia de la época del popular “Frijolito” - Lima cuenta con más población y con un parque automotor creciente producto de la bonanza económica que vive el país. Como consecuencia de ello, la delincuencia se ha incrementado al punto de convertir muchas zonas de la ciudad en tierra de nadie, y el tránsito sea vuelto infernal donde las empresas de transporte hacen lo que quieren sin que ninguna autoridad policial o municipal les haga el alto.

No es fácil hacer de Lima una ciudad segura donde uno pueda pasear tranquilamente con su familia un sábado cualquiera, advierte César Ortiz, experto en temas de seguridad.

La alcaldesa, agrega, tendrá si quiere realmente resolver este problema trabajar en el ámbito de la prevención; si una ventaja tienen los gobiernos locales es que están más cerca de los ciudadanos y conocen mejor sus carencias. “Si logramos que ella y sus colegas lideren la problemática se mejorara el camino para el dialogo entre la ciudadanía y la coordinación con las demás instituciones involucradas”, sostiene.

Pero además Villarán tendrá que poner orden en una ciudad donde precisamente ello casi no existe. Para nadie es un secreto que el caos vehicular campea y que esta se ha agravado con tantas obras que más que agilizar el tránsito lo ha hecho más lenta.

Durante la entrevista que realizó “El Universal”, a la entonces candidata, ella afirmó que para solucionar este problema piensa promover la asociatividad entre los transportistas a fin de que sean sujetos de crédito y puedan -a mediano plazo- adquirir nuevas unidades, pero no para cambiar una combi por otra, o una custer vieja por una cero kilómetros, sino para comprar buses articulados como los hay en Santiago de Chile.

Según el Centro de Información y Desarrollo Integral de Autogestión (Cidiag), para el 2007 en Lima había 27, 273 vehículos de transporte público, de los cuales 12,655 eran combis, 12,129 microbuses y 3,512 ómnibus.

CIFRAS
1.- 67% de los encuestados por Ipsos Apoyo en octubre del 2010 opinó que el tránsito empeoró durante la gestión de Luis Castañeda.

2.- S/.1.066 millones es el presupuesto de la Municipalidad de Lima para el 2011. Este monto representa un incremento del 17,7% respecto del 2010.