jueves, 27 de enero de 2011

Empleos se encarecen para madres trabajadores

En un mundo competitivo y exigente ser madre trabajadora es cada vez complicado. No solo porque tiene que estar pendiente de sus hijos, sino que tiene que estar al tanto de los mas mínimos detalles de su trabajo, más aún si tiene a cargo una gerencia.

Las empresas, sobre todo las privadas, saben de esas limitaciones y por eso optan por contratar a mujeres solteras.

Según un estudio de la compañía de Regus, este año las empresas, tanto globales como locales, serían menos propensas a contratar madres trabajadoras en el 2011.

Así, sólo en el mundo el 36% de las empresas esperan contratar madres trabajadoras este año. En el ámbito local, a pesar de que el 58% de las empresas planea incorporar personal durante este año, sólo el 29% declara que planea contratar a más de ellas.

El informe revela que la mayor preocupación de las empresas es que las madres trabajadoras muestren menos compromiso y flexibilidad que otros empleados (37%), que abandonan el puesto poco tiempo después de haberse capacitado para tener otro hijo (33%) o que ofrezcan capacidades desactualizadas (24%). En el caso peruano, la mayor preocupación de los empleadores es que las madres trabajadoras tengan otro hijo (31%).

Por otro lado, una buena parte de las empresas aún valoran a las madres trabajadoras que retoman sus puestos. El 56% considera que las madres trabajadoras ofrecen capacidades difíciles de encontrar en el mercado actual y el 57% declara que valoran a las madres que retoman sus puestos porque ofrecen experiencia y capacidades sin exigir salarios superiores. En el Perú, no reclamar salarios superiores fue la causa que obtuvo el mayor porcentaje en relación al promedio global (63%).

¿Se puede ser madre y trabajadora a la vez?

La idea de que la casa es el lugar de las mujeres está cada vez más desterrada. Las cifras demuestras que las mujeres representan casi la mitad de la fuerza laboral en Estados Unidos, es decir, el 46% por encima del 38% en 1970.

Según el Centro de Investigación Pew, que analizó varios sondeos sobre los problemas de las familias trabajadoras, reveló que la mayoría de las personas piensa que las mujeres deberían trabajar.

Sin embargo, el estudio halló que aunque el 59 por ciento de las mujeres trabaja o está buscando trabajo, muchas padecen el conflicto de la competencia de roles en el empleo y el hogar, por lo que se sienten más culpables que los padres sobre cómo equilibran el trabajo con el cuidado de los hijos.

Cuatro de cada 10 madres trabajadoras dijo que siempre siente estar corriendo, comparado con un cuarto de las personas de los otros dos grupos, según los datos recopilados por el Comité de Estadísticas de Empleo de Estados Unidos.

Cabe señalar que un 62 por ciento de las mamás trabajadoras dijo que preferiría tener un empleo de media jornada. Sólo el 37 por ciento de las madres con empleo preferiría trabajar tiempo completo, comparado con el 79 por ciento de los padres trabajadores.

Dedicación absoluta a nuestros hijos no es necesaria

La psicóloga Lupe Maestre señaló que ahora más que antes las mujeres cumplen cada vez más roles y mayores responsabilidades. Además de mujeres, son esposas, madres, hijas, trabajadoras.

Dijo que la dedicación absoluta tampoco es necesaria, ya que el niño debe abrirse a su entorno y conocer, poco a poco, a cada persona.

Durante el tiempo que la madre trabaja, el niño podrá ser bien atendido por otra persona. Pero no recomendó los trabajos que ocupan toda la jornada y hacen que la madre llegue a casa muy tarde.

El tiempo que queda del día es imprescindible dedicarlo al niño, ya que si no es así, éste puede presentar algún tipo de problemática como dificultad para dormir, comer, tener llanto continuo sin motivo, y más adelante, problemas de comportamiento.

Una madre que trabaja

Desde el punto de vista emocional debemos desarrollar algunos valores y formas de relacionarnos con nuestros compañeros de trabajo, pero sin descuidar a la familia y los hijos. Ser una buena y eficiente trabajadora no implica abandonar otras obligaciones.

“Es importante ser pioneras en el trabajo, pero también es necesario extender nuestra mano para ayudar a otras personas para ser buenas esposas, madres y aprender a construirnos. Solo así lograremos convertirnos en super mujeres”, finalizó Maestre.