miércoles, 5 de enero de 2011

El Perú no es la excepción

Pensar en un crecimiento sostenido de la economía, desconociendo los efectos del cambio climático en la actividad productiva a futuro, es darle la espalda al compromiso mundial de salvaguardar los recursos naturales y poner en riesgo el desarrollo de cada país.

Bajo este argumento, la embajadora del Reino Unido en el Perú, Catherine Nettleton, dictó en junio de 2010 la conferencia ‘La seguridad climática del Perú y el Mundo: Más allá de Conpenhague’, desarrollada en el marco de la Sétima feria de Proyectos de Responsabilidad Social.

Impacto
De acuerdo a la embajadora, el calentamiento global, una de las principales manifestaciones del cambio climático, incidiría negativamente en la pesca y las finanzas del país. “El nivel del mar se elevaría demasiado, lo que afectaría a los principales puertos del Perú como Callao, Ilo y Paita. Especies como la anchoveta disminuirían paulatinamente y la pesca artesanal se vería perjudicada”, advirtió Nettleton.
Respecto a las consecuencias negativas en las finanzas del Perú, la diplomática indicó que aumentaría el gasto en la prevención y respuesta a los desastres ocasionados por el fenómeno así como en la adaptación y mitigación de sus consecuencias.

De acuerdo a proyecciones de la Comunidad Andina, el impacto del cambio climático en el Perú representaría una pérdida del 4.4% de su Producto Bruto Interno (PBI) para el año 2025.

Amazonía

¿Cuál sería la clave para el desarrollo bajo esta nueva propuesta? Nettleton explicó que en el caso del Perú, la Amazonía es un “recurso estratégico”, por lo que destacó sus ventajas.
Nettleton recomendó al Perú “desarrollar un plan de largo plazo para afrontar las consecuencias del cambio climático y que toda propuesta que vaya acorde a estos fines.