jueves, 20 de enero de 2011

Lima: ¿Tierra de nadie?

El alto índice de delincuencia que aqueja a la capital es resultado de la poca importancia que le han dado las autoridades, esto sumado a las serias deficiencias en materia de normativa legal, están convirtiendo a Lima y Callao en ciudades inseguras

En Lima como en el resto del país la delincuencia no descansa. Casi todos los días se produce un atraco, muchas veces con lamentables pérdidas de vidas. Para colmo, los denodados esfuerzos que hace la policía para controlar este problema algunas veces se ve frenada por las diferentes normas-aunque usted no lo crea- que en vez de defender a las víctimas da una cierta impunidad a los delincuentes.

El problema

Según César Ortiz Anderson, experto en temas de seguridad, el espiral de violencia que vive la capital radica básicamente en la poca iniciativa de las autoridades en solucionar el problema.

De acuerdo con la policía criminalística, si antes los delincuentes te asaltaban con arma blanca, hoy en día lo hacen armas de fuego, y lo que es peor no solo te quitan tus pertenencias sino que te matan aduciendo defensa personal.

El último martes 4 de enero, por ejemplo, una joven madre de 28 años de edad de nombre Cinthia Zárate fue ajusticiada en el Callao de un balazo en la cabeza en presencia de sus menores hijos, todo para robarle su cartera.

Para el experto, el problema tendría sus inicios en una serie de falencias de nuestro Código Penal Penitenciario, la cual estipula que si el valor de lo sustraído es menor de 600 nuevos soles, entonces no podemos hablar de un delito sino de una falta. “Esta realidad trae como consecuencia que el delincuente no sea recluido en un centro penitenciario”, advierte.

Ortiz considera que esto es inadmisible, ya que no puede ser que el Estado pudiendo modificar algunos artículos del código penal, no lo haga, es por esa razón, agrega, que los malhechores se burlan de la justicia, porque saben que no les va pasar nada.

Plan Zanahoria

Con respecto a la propuesta de la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, de implementar en la capital el “Plan Zanahoria”, Ortiz Anderson explica que aún no esta muy convencido de que ese proyecto, que tiene sus inicios en la década de los noventa, tenga los resultados que todos esperamos.

No se si el Plan Zanahoria valla a funcionar en Lima, porque la sociedad es otra, se va a generar otro tipo de comercio de forma clandestina, porque la informalidad nos gana, eso hay que tenerlo muy claro, además no vamos a estar en la capacidad de abastecer con personal policial a los 42 distritos de la capital. Por eso se tiene que trabajar de forma coordinada tanto a nivel municipal como estatal, el gobierno tiene que comprarse el problema de la seguridad, sin recursos poco o nada se puede hacer para combatir este serio problema” acotó.

El Plan Zanahoria que viene aplicándose en los distritos de Barranco, La Victoria, San Miguel, Surquillo y Pueblo Libre, consiste en restringir el horario de venta de alcohol, así como el de funcionamiento de bares y discotecas.

Comercialización de la droga

Para nadie es un secreto que la delincuencia está vinculada con la comercialización de drogas. Muchos de los robos y asesinatos se dan por este motivo. Si bien todos los órganos estales tienen cierta responsabilidad en el rebrote de la delincuencia, para Ortiz Anderson, uno de los mayores responsables de que esto suceda es la policía, quién a pesar de saber los 1,200 puntos de venta y comercialización de drogas en Lima y Callao, no intervienen esos lugares. En estos sitios, sostiene, la respuesta del Estado es nula, “y me atrevería a decir que el actual gobierno poco o nada ha hecho para solucionar este problema”.

Candidatos

Las propuestas de los candidatos que han aparecido publicadas en diversos medios de comunicación, muestra que solo se trata de un discurso político, y si bien se entiende que para una elección deben haber ideas claras en los votantes, tienen también la obligación, a decir de Ortiz Anderson, de presentar en forma completa las políticas, estrategias, recursos y tiempos en los que abordaran el tema a fin que la ciudadanía tenga un conocimiento pleno de sus propuestas y por tanto sean exigibles una vez electos. Sin embargo dichas propuestas hasta la fecha no están claras.

Por ejemplo, la candidata de Fuerza Social, Keiko Fujimori, ha señalado que promoverá las brigadas vecinales con el apoyo de las fuerzas armadas. Asimismo que establecerá el trabajo forzado para los reincidentes, en general, que impulsara penas más severas para los delincuentes.

Mientras tanto, PPK plantea un nuevo sistema de trabajo con la policía, con mejores remuneraciones para evitar el cachueleo, mejor coordinación con los sistemas del serenazgo y cambios profundos en el sistema judicial. Por su parte Ollanta, considera que este problema debe ser definido por cada distrito.

Castañeda Lossio propone reestructurar en forma integral el Ministerio del Interior y revisar las leyes para introducir la acumulación de penas con cárcel efectiva y resocialización de los internos, además de crear un Sistema Integral de Seguridad que contemple temas de procedimientos para evitar la comisión de ilícitos, prevenir riesgos y comprometer a los serenazgos para que trabajen con la policía.

ESTADÍSTICAS HABLAN POR SÍ SOLAS

De acuerdo con el último sondeo realizado por el Instituto de Opinión Pública de la Pontífice Universidad Católica del Perú (PUCP), el 91% de los limeños señalan que la capital es “muy insegura” y solo un 8% afirma que es “segura”

El sondeo también refiere que el 49% de limeños considera que el principal problema es el pandillaje, al que le siguen los robos en la calle (22%), consumo y comercialización de drogas (19%) y los secuestros y violaciones (ambos con un 3%).
La población se siente más amenazada por la delincuencia común que por el tráfico ilícito de drogas.
Mientras tanto, el 86% considera que el Centro de Lima es muy inseguro y el 78% dice que el distrito en el que vive es también muy inseguro.