jueves, 8 de marzo de 2012

“Detesto a los artistas que guardan silencio”

Daniel F presentó a fines del año pasado su ópera rock “La Ventana de los Cíclopes”, una visión del mundo, del Perú, de esa lucha entre la indiferencia y la esperanza que acaparó buenos comentarios. El director nos cuenta los pormenores de esa obra.

- ¿Cómo así surgió “La Ventana de los Cícloples”?
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Algunos dirán que es un tema trillado, la onda ambiental. Pero es importante. Primero pensé en el tema de la moda, pelearme una vez más con eso… ya que el Perú está de moda. Sí pues, ahora todo el mundo le mete a su música quenitas, fusiones y esas cosas. Bacán, pero suficiente con Jaime Cuadra, Miki Gonzalez. Meter eso al disco era demasiado, por eso opté enfocarlo por otro lado. Hay sonido cuzqueño, andino, pero básicamente fue rock, música urbana, una tocada conceptual.
- Hablemos de la misión de Jurko Payacca en la obra.
-Jurko es el héroe. Decide ir a la ciudad, devastada por la indiferencia. Quiere rescatar esa magia. Se enfrenta cara a cara con la gente, los ciclopes. Pongo al ciclope como esta gente que sufre de miopía social. Y sí pues, no tiene final feliz para nada, ni de vainas. Jurko, la esperanza, es derrotado por la indiferencia. Regresó a su tierra a morir, fregado, convertido en un cíclope más.
- No solo pierde, sino se observa que lo transforman
-Si pues, las circunstancias. Es un tipo entristecido por los acontecimientos. Este otro personaje, el viejo cíclope citadino Seryoh, hace la peregrinación hasta el templo de Sinacara, que hubiera querido hacer con su esposa fallecida, Sofía, muerta en una época de barbarie. Se encuentra con las huestes de Jurko y viene el choque.
¿Es algo muy nuestro lo de las ventanas?
-¡Claro! Pasa algo, por ejemplo, y ves a la gente pegada a su ventana, sapeando. Basta que pidas auxilio y la gente te mira de la ventana. Claro, nadie se mete. Es así, la gente es indiferente. Pero aún hay esperanza, hay que seguir peleando.
- Aunque la obra no nos deje mucha esperanza. ¿Y cómo enfocaste lo teatral?
-No hace falta ser muy explícitos, no me vas a ver disfrazado, ni nada de esas vainas, pero sí con elementos que ayuden a darle marco a la obra. Es la narración y somos una banda de rock tocando una obra conceptual de dos actos. Ahí están Magaly Luque, Lucho Quequezana, “Chino” Chávez, Miguel Flores.
- La procesión al nevado, ¿qué tal?
-¡Alucinante! O sea, si la gente quiere ir a descansar a Cajamarca. Todo barato, tranquilo, te puedes comprar tu casa y no pasa nada. Pero si te quieres ir a un sitio donde puedes profundizar con tus raíces, tu país, con la gente y lo que mueve a esta gente, ándate a la peregrinación del Señor de Qoyllurit’i en Cusco, ah, pero con tu baloncito de oxigeno.
- ¿Y se ve que llegastes?
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Sí, a través de dos rutas. Yo hice la de Mawayani, 8 kilómetros y medio, subida. Mala decisión. Llegamos al pueblo, me metí un sopón, comenzamos a chacchar y caminamos. Bacanazo, a los quince metros… cagado… morí. Vi un caballo y me subí. Lo malo es que el caballo maldito siempre va pegado al filo del camino, puro precipicios, Caballero, me bajé y tuve que ir ahora jalando a mi caballo.
PERU ESTA DE MODA
- Te sacaste un clavo con la obra y otro por tu libro en la feria arequipeña.
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Lo del libro fue casual. La fecha para presentarse a la feria había vencido. Mi chica llamó y le dijeron que habían cerrado inscripciones, luego le preguntaron para quien era dijo: Daniel F, le respondieron que podía entrar, me sentí súper feliz, lastimosamente el libro no estaba acabado. ¡Pero qué paja! Se acabó, aunque quedaron cosas en el tintero, como una historia de cuando conocí a “Pelo” Madueño, borracho, tirado en la Benavides, en los años de “Narcosis” pero bacán. Lo alucinante es que al final en la lista de la feria esta primero el libro del Cuy Acevedo y el mío, el de ¡Vargas Llosa, los bravos, ¡estaban abajo!
-¿Cómo te hace sentir todo esto de que los peruanos estamos de moda?
-Yo me alegro que el Perú esté de moda. Recuerdo que antes ponías Perú en un fanzine y, te botaban. Ahora valoran, a mi me da gusto. La gente poco a poco está tomando conciencia. En todo ámbito el Perú está de moda, literatura, música. Yo admiro mucho a Lucho Quequezana, es el músico numero uno de este país, a mi parecer.
- ¿La movida rockera local aprovecha esto?
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Siempre habrá un circuito de donde salgan nuevas figuras. Como “movida” tal vez ha perdido dinámica, pero aún hay. Yo siento admiración, que paja. Por nostalgia, bajo siempre a ver conciertos y veo a los chicos, libres todavía, gritando, vociferando, con ganas. Verlos es de lo mejor. Ya cuando empiezan los contratos, el disco, el productor, ajustan. Pero con relación a otros países tenemos “suerte”. Aquí, como sabes que casi nadie te va a comprar tu disco, todos hacen los que les da la gana, letras que uno quiere, el disco es para ti, hay más sentimiento. ¿Loco, no?
- Forma curiosa pero real. Más libres para crear…
-En otros países, la industria es más fuerte y por ende hay exigencias que te cortan las alas. En cambio aquí es algo más original, porque sé que no voy a ganar un premiazo, no voy a irme a mi jato con una “lengua” (MTV)… hago lo que me da la gana. Y eso es arte. Para mí tiene mucho valor.
-Pero, lo comercial tampoco está mal ¿No? La música trasciende.
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Yo creo que en parte sí. Me gusta mucho lo que hace Barrio Calavera, por ejemplo, todas esas bandas que mesclan pachanga, rock, punk, etc. Bareto empezó a tener éxito, bacán, mis patas, pero la vaina viene cuando salen otros y lo que buscan es parecerse a Bareto. Ya no es pues, las otras banditas quieren entrar en la misma onda y ahí se friega.
- El Perú vive nueva etapa, que un grupo no deseaba, pero resultó de decir NO a algo que consideraban peor. Hiciste videos chancando a Keiko Fujimori, ¿cómo ves la política?
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Sí, salí diciendo NO al fujimorismo. Bacán pues, el asunto es jugártela. Detesto a los artistas que guardan silencio. Sobre todo los más notorios, los que tienen una tribuna. Ellos se callan, se lavan las manos. No me interesa ese tipo de artistas. Sí, di mi posición, pero también creo que debemos reclamar si vemos que aquellos en quienes depositamos nuestra confianza no cumplen.
- ¿Qué planes para los próximos meses?
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Actualmente estoy viendo con Raúl Montañéz lo de su disco solista. Por lo demás, no sé, lo que venga.
- Corolario: 30 años de música, ¿cómo te sientes?
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Me siento un sobreviviente. Los que hemos sobrevivido al Perú de los 80, los 90 todavía estamos ahí, aún tenemos cosas por decir, pues somos sobrevivientes. No nos queda otra cosa qué hacer que seguir adelante nomás.