jueves, 1 de marzo de 2012

Historia de un subversivo

Florindo Eleuterio Flores Hala, “Artemio”, ya se encuentra en la Base Naval. De acuerdo con la acusación fiscal a este subversivo se le imputa 1,300 muertos en 2,800 atentados desde 1988.

La acusación fiscal también sostiene que el senderista poseía una poza de maceración en Santa Rosa de Mishollo, San Martín, y participó en pelotones de aniquilamiento en los últimos cinco atentados, ocurridos en 2010 y en 2011.

De acuerdo con los especialistas judiciales, a Eleuterio Flores Hala le espera la cadena perpetua.

Con la captura de “Artemio”, cayó el último cabecilla terrorista histórico que participó juntamente con Guzmán en el famoso baile de “Zorba el Griego”.

Pero quién es Eleuterio Flores Hala, “camarada Artemio”, que durante casi tres décadas tiñó de sangre el Alto Huallaga.

La historia de este terrorista confeso ha sido un misterio, tanto como su paradero durante muchos años. Poco a poco fuerzas militares, policiales y el periodismo han revelado detalles del líder senderista. Solo dos años atrás, en el 2010, se pudo dar con su nombre verdadero.

Según la policía, Eleuterio Flores tiene 48 años de edad y es arequipeño. De joven sirvió en el batallón de tanque de Locumba (Tacna) entre 1979 y 1980.

Luego de su paso por el Ejército, Flores intentó postular a la universidad. Tras sus fallidos intentos, en 1981 ingresó a trabajar como obrero textil en el Cono Norte.

Siendo obrero, Flores Hala tomó conocimiento de las desigualdades sociales existentes en esa época en el país, y comprendiendo que difícilmente ese estado de cosas iba a cambiar, por lo que decidió conjuntamente con seis amigos viajar al Alto Huallaga, donde Sendero Luminoso acababa de conformar un Comité Regional.

En enero de 1982, “Artemio” de solo 23 años se incorporó a las huestes subversivas de la zona que tenían como jefe en esa época al “camarada Darwin”, conocido como Leoncio Bravo.

Entre 1983 y 1984 Eleuterio estuvo como combatiente de un pelotón en la margen derecha del río Huallaga, que comprende la carretera Federico Basadre y Uchiza. Despúes de varios años, en 1986, después de la muerte del “camarada Darwin”, le asignaron como secretario o mando político del Comité Regional del Huallaga. La disposición fue expresada por el Comité Central de Sendero Luminoso, a cargo del “presidente Gonzalo” (Abimael Guzmán), por intermedio del “camarada Santiago”, quien llegó desde Lima.

Tiempo después, Flores Hala se hizo llamar “Artemio” para despistar a la policía que ya lo tenía chequeado como el camarada “Pepe”.

Con “Artemio” como mando político del Comité Regional del Huallaga, Sendero Luminoso extendió su influencia desde el valle del Monzón hasta Huánuco, por el sur; hasta Campanilla, San Martín, al norte; y por el oeste, hasta Aguaytía, Ucayali.

En San Martín, “Artemio” se enfrentó con los narcotraficantes peruanos y colombianos de la zona y, posteriormente, con las huestes del MRTA, el otro grupo subversivo que en los años 80 operaba en la zona del Huallaga. Todas las acciones armadas, durante aquella década de sangre, convirtieron a ese muchacho en el portador de la “caja chica” de las bandas terroristas que operaban en Lima y en Ayacucho, aun cuando los órganos de inteligencia de la policía antiterrorista y militar de la época, así como los medios de comunicación, apenas lo conocían físicamente.

Las muertes

Durante el tiempo que estuvo como jefe del Comité Regional Huallaga, los objetivos de “Artemio” siempre fueron las comisarías, bases castrenses y Campamentos del Proyecto Especial de Control y Reducción de Cultivos de Coca (CORAH).

Asimismo se recuerda con escalofríos los asesinatos selectivos de todo aquel que era considerado un ‘soplón’ de las fuerzas del orden. Solo en los últimos 5 años, según cifras oficiales, ‘Artemio’ mandó a asesinar a 50 personas, entre senderistas, transportistas, narcotraficantes, hombres y mujeres, que él sospechaba que colaboraban con la Policía.

Es este hombre el mismo que, casi sosegado y didáctico en una entrevista brindada al periodista Gustavo Gorriti de IDL-Reporteros, quiso negociar su rendición. En el diálogo producido el 1 de diciembre y divulgado unos días después, ‘Artemio’ dijo que Sendero estaba prácticamente derrotado y pedía una vez más una tregua al gobierno. Estaba cantada su captura.