jueves, 8 de marzo de 2012

La lonchera ideal

Si quiere que su niño se alimente bien durante este año escolar, tome en cuenta las siguientes recomendaciones. Así lograrás que no se enferme.

Miles de niños han vuelto a las aulas. Uno de los aspectos que los padres de familia deben tomar en cuenta durante esta época es la lonchera de sus hijos.
Los menús escolares deben plasmar las raciones y la frecuencia recomendada de alimentos, y ajustar el aporte energéticos y nutrientes a las características del grupo de niños y niñas al que van dirigidos.
A tomar en cuenta
Según las nutricionistas, todo padre de familia tiene que tomar en cuenta lo siguiente al momento de preparar su lonchera.
En primer lugar incluya alimentos de los diferentes grupos: Frutas, verduras, cereales o tubérculos y alimentos de origen animal.
Evite lo más posible los alimentos industrializados. Estos suelen ser ricos en grasa, azúcar y sodio. Tome un poco de tiempo para preparar el refrigerio con alimentos frescos la mayor parte de los días de la semana.
Luego, procure que el refrigerio sea variado. Para ello existen muchas opciones diferentes que puedan agradar a los niños. Haga el menú para toda la semana con anticipación para ahorrar tiempo y tener todos los ingredientes necesarios a la mano.
Aproveche el refrigerio para ofrecer frutas y verduras frescas al niño. Asimismo evite las bebidas azucaradas. El refrigerio debe incluir siempre alguna bebida para que los niños se mantengan bien hidratados, pero evite todas las bebidas con alto contenido de azúcar como los refrescos y jugos industrializados.
Para evitar las caries, muy comunes entre los niños, reduzca los alimentos muy dulces que sean pegajosos. Si su hijo gusta de estos productos, que estas sean en pequeñas porciones.
Recuerde que el refrigerio debe representar cuando mucho el 20 por ciento de las calorías de todo el día. Esto equivale a unas 200 calorías para los niños preescolares y unas 270 para lo escolares como máximo.
Sirva el refrigerio en una lonchera limpia y en recipientes agradables, irrompibles y fáciles de manejar.
Permita a los niños participar en la planeación de sus refrigerios y hasta en la preparación de platillos sencillos. Aproveche la convivencia con otras personas para ofrecer al niño alimentos que en casa se le dificulte aceptar.
Incluya alguna sorpresa para el niño, sobre todo en el caso de los más pequeños, dentro de la lonchera algunas veces.
No olvide que una lonchera bien balanceada permitirá que su hijo no sufra en el futuro de enfermedades, sobre todo digestivos.