jueves, 26 de abril de 2012

La historia se repite


Los bombardeos que estaban sufriendo algunas poblaciones del VRAE no son nuevos en la historia de guerra que el Estado tiene contra los subversivos desde la década de los 80.
De acuerdo con la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), durante los años 90, las Fuerzas Armadas con el objetivo de aniquilar a los subversivos realizaron en el Alto Huallaga (Tingo María) una serie de operaciones que consistían-entre otras cosas-bombardear las zonas donde supuestamente se encontraban los sediciosos. Esta política llevó a que se produjeran múltiples violaciones a los derechos fundamentales de las personas que vivían en las localidades de la margen izquierda del río Huallaga.
De triste recuerdo de esos bombardeos está el operativo “Aries” realizado en los caseríos de Venenillo, Magdalena y Yanajanca (Huánuco), donde aviones de combate y helicópteros artillados usando el lenguaje militar “ablandaron” la zona para posteriormente las tropas de tierra dar muerte a más de 300 personas -muchos de ellos inocentes- que sobrevivieron al ataque, así como incendiar viviendas y destruir sembríos.
La CVR ha constatado que la mayoría de las víctimas que dejó las dos décadas de la guerra interna fueron campesinos. Del total de los fallecidos, el 79% vivía en zonas rurales y el 56% se dedicada a la agricultura o a la ganadería.