jueves, 12 de abril de 2012

Pinterest, la última red social de moda

Una web donde los internautas cuelgan y comparten imágenes de todo aquello que les gusta –desde hoteles a zapatos- en una suerte de tableros temáticos online. Un escenario perfecto para las relaciones públicas 2.0


“Es la versión digital de las carpetas forradas que llevaban las chicas al instituto. Esas donde pegaban una frase pseudofilosófica, una foto de Rob Lowe y otra de una modelo de Vogue”. Jesús Terrés, responsable de agencia de asesoría digital VG, define así a Pinterest, la última red social de moda. Una web donde los internautas cuelgan y comparten imágenes de todo aquello que les gusta –desde hoteles a zapatos- en una suerte de tableros temáticos online. Imágenes que, en su mayor parte, no son de producción propia, sino que han sido descubiertas por los usuarios en la Red o en los perfiles de otros miembros de este site. Y que se viralizan gracias a un sistema de recomendación semejante al retuit o al Me gusta de Facebook.

Según su creador, el estadounidense Ben Silberman, Pinterest se inspira en la tendencia universal a coleccionar lo que nos interesa y funciona como una especie de escaparate personal. “Cuando vas a casa de un amigo, siempre tienes la curiosidad de ver lo que hay en sus estanterías. Y si puedes poner en la Red estas repisas, llamará la atención de un montón de gente”, explicaba Silberman.

Con este sencillo y exhibicionista planteamiento, Pinterest, que no facilita datos sobres sus audiencias globales, ha duplicado en menos de un año su número de usuarios en Estados Unidos hasta llegar a los 16 millones el pasado enero, según un informe de la consultoría Nielsen. Impresionante pero aún muy lejos de los 800 millones de suscriptores con los que cuenta Facebook.

Para Terrés, parte del éxito de esta nueva comunidad radica en que se basa en un concepto cada vez más extendido en la Red, la social curation. El internauta ya no solo comenta o produce contenidos, sino que se convierte en autoeditor, filtra de entre el océano de información que le llega a través de Internet aquella que le parece más relevante o apetecible para compartirla. Es el comisario de su propia galería temática. Y busca o sigue a otros seleccionadores influyentes y con criterio.

“Al final las redes sociales solo reproducen nuestro comportamiento en la vida real. Cuando te querías comprar un coche le pedías consejo a un cuñado que controlaba mucho de mecánica. Ahora si te interesa un tema o quieres saber más de algo, sigues en su blog o Twitter a una persona que te recomienda enlaces interesantes y te ayuda a no perderte”, explica Carlos Jimeno, director de la agencia de publicidad Territorio Creativo.

Por su naturaleza gráfica, Pinterest se ha hecho especialmente popular como herramienta de edición de contenidos de moda, decoración, gastronomía y viajes.

Lo que la diferencia de otras redes sociales como Facebook o Twitter, según Terrés, es que, en estas últimas, se ve cómo es la persona y en Pinterest, cómo desearía ser. “Muestra de un vistazo el mundo que tienes en la cabeza: las películas que te inspiran, la ropa que te gusta, la casa con la que sueñas”. De hecho, uno de sus tableros más recurrentes es el ocupado por las listas de bodas, aunque cualquiera encierra pistas para regalar con acierto a su usuario.

Así, según Jimeno, esta red social se ha convertido en escenario perfecto para las relaciones públicas 2.0. Es decir, en una posible mina de oro. “Las firmas pueden definir su filosofía de una forma rápida y visual, y de la misma forma conocer los gustos de la gente a la que quiere llegar. Ya se están llevando a cabo acciones de marketing con ella. La empresa estadounidense Kotex, por ejemplo, envió a sus seguidores cosas que habían colgado en su Pinterest”, explica Jimeno.