miércoles, 29 de septiembre de 2010

La herencia de Castañeda


Luego de ocho años de ininterrumpida gestión, Luís Castañeda Lossio dejará en tres meses la Municipalidad de Lima. Muchos vecinos lo recordarán por sus escaleras, hospitales de la Solidaridad y sus parques zonales, pero también por no haber sabido resolver el problema de la seguridad ciudadana y dejarnos un caos vehicular


Susana Villarán y Lourdes Flores han anunciado que auditarán la gestión de Castañeda, ya que consideran que hay algunas cosas, como la de Comunicore y el contrato del Proyecto Línea Amarilla, que no están muy claras.
Los próximos meses serán claves para la vida política del aún alcalde de Lima que ya no anunció que postulará a la presidencia de la República en abril próximo.
El Universal se comunicó con Julio Arzola, jefe de Imagen Institucional de dicha comuna, para entrevistar a algún funcionario que nos pudiera decir cuál será la herencia – buena o mala – que dejará el doctor Castañeda al nuevo alcalde. Al cierre de esta edición (martes 28) quisieron derivarnos con un ingeniero que por su mismo cargo no podía absolver a todas nuestras inquietudes. ¿Por qué tanto hermetismo? ¿Qué esconde la Municipalidad de Lima?
En el presente informe un resumen de los hechos más saltantes de la gestión de Luís Castañeda y que todos los limeños no debemos olvidar.
Comunicore
Este caso quedara para la historia de nuestra política nacional. Corría mediados del año 2005 cuando la comuna limeña sostenía una deuda de S/ 35.9 millones a la empresa privada Relima por servicios prestados a la municipalidad por limpieza pública, hasta ahí nada anormal.
El municipio haciendo gala de una gestión eficiente y transparente acuerda cancelar dicha deuda en un plazo de 10 años en cómodas cuotas empezando el 13 de octubre y ratificado el 15 de diciembre por el gerente de finanzas de la municipalidad, Juan Blest. Al día siguiente, viernes 16, Relima adjunta 10 facturas que sumaban los S/ 35.9 millones que la comuna debía pagar, como si supiera que el pago iba a ser inmediato y no fraccionado en 10 años. Es ahí donde aparece como remitente un tal Miguel Garro – además de ser gerente Administrativo de Relima, era operador de Comunicore- la rúbrica estampada allí no es la de de dicho personaje. Con todo eso, el oficio fue recibido por la Gerencia de Finanzas (bajo el mando de Blest) el lunes 19 de diciembre. El miércoles 21, la carta llegó a la Subgerencia de Tesorería con el visto bueno de Blest y una indicación de su puño y letra “Ver ese pago”.
Es decir, entre el 19 y el 21 de diciembre de ese año, coincidentemente, mientras Relima le vendía la deuda a Comunicore, la gestión de Lucho Castañeda aprobaba el pago al contado, con un gran costo para el contribuyente limeño.
Ahora sigamos con la parte más oscura de esta situación. Nadie humanamente posible puede imaginarse que una empresa pueda comprar una deuda de S/ 35.9 millones para luego vender toda su acreencia a una empresa desconocida llamada Comunicore, pero por un valor de S/ 14.6 millones ¿Qué extraño, no? Pero la comuna recién se enteró de esta transferencia formalmente el 27 de diciembre, cuando llegaron dos oficios de Relima y Comunicore.
Castañeda recorrió todo ese camino en apenas tres días hábiles y algunas horas más para empezar a desembolsar los S/.35.9 millones a su nuevo acreedor, es decir, algunas horas del martes 27, el miércoles 28, el jueves 29 y el viernes 30 de diciembre. El sábado 31 y el domingo 1 de enero del nuevo año 2006 nadie laboró, y tampoco el lunes 2 porque el gobierno decretó feriado no laborable.
El martes 3, cuando el sector público volvió a sus labores, ya estaba listo el primer comprobante de pago de número 2006-000001 a nombre de Comunicore por S/. 4’087,915.98, y el miércoles 4 el segundo comprobante con el número 2006-000002 por S/.20’617,063.26. Casi S/.25 millones en 48 horas. Los 10 millones de soles restantes fueron pagados en las cuatro semanas siguientes, seguramente a medida que la municipalidad hacía caja para completar los S/ 35.9 millones. Acaso toda esta velocidad es por algo, sin duda más que sospechoso.
Metropolitano duplica su costo
“Lima Bus” perdón, mejor dicho “El Metropolitano” fue una idea concebida por el difundo Alberto Andrade en su primer periodo. Dicho proyecto constaba de dotar a Lima de un sistema de buses ecológicos a gas, mediante la construcción de vías exclusivas (monopolio), que iban a interconectar las principales arterias de nuestra capital (cosa que no ha ocurrido hasta el momento). Dicha obra de bandera, era una fiel copia del famoso y eficiente sistema de buses que funciona en el centro de Bogotá llamado “Trasmilenio” que hasta la fecha ha cumplido a cabalidad su función desde que entró en funcionamiento el 2000 con una longitud de 84 km y un total de 114 estaciones estratégicamente ubicados transportando alrededor de 1.6 millones de pasajeros diariamente.
Pero volviendo al tema que estamos tratando ¿Cuánto cree usted que costo hacer el Metropolitano? (que tampoco se ha inaugurado en su 100%). Tiene alguna idea de cuanto era la cifra inicial y luego a medida que pasaba el tiempo, como esta se fue incrementado hasta duplicarse.
En un primer momento en el presupuesto presentado ante la prensa, el costo inicial del El Metropolitano era de 135 millones de dólares, dicha cifra fue movida una y mil veces con el pretexto de la crisis mundial que nunca llegó al Perú, excusándose en que el proyecto habría sufrido “modificaciones de ruta y la sustancial inclusión de la Estación Central”, además de la instalación de semáforos inteligentes y cámaras de vigilancia – incluyendo en este déficit al cambio de administración de Protransporte, como si el pueblo fuera el culpable de tanta ineptitud dentro del municipio. Pero veamos en cuanto quedó la cifra final del Metropolitano, pues nada menos que 300 millones de dólares, es decir un aumento de alrededor del mas del 100% de su presupuesto inicial.
Para el ex ministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski, “no ha habido controles suficientes ni transparencia para construir el proyecto”. El ex ministro reconoció que “si bien el acero está mas caro que hace algunos años, ello no justifica que se necesite más del doble de lo presupuestado”.
En tanto para el congresista José Maslucán la Contraloria General de la República sólo habría auditado el 5% del proyecto debido a que no puede auditar a organismos internacionales y este proyecto es financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y por el Banco Mundial (BM), es por eso que no están sujetos a ninguna investigación.