miércoles, 22 de septiembre de 2010

Los que ganan con la gripe


El guión publicitario es más o menos similar: un hombre o una mujer sienten un malestar generalizado, les duele el cuerpo y la cabeza, tienen fiebre, congestión nasal y tosen. Ingieren una píldora de un antigripal de venta libre, mágicamente se recuperan y pueden continuar con sus rutinas laborales o familiares. Van a la oficina a trabajar y hasta pueden participar de la celebración de un cumpleaños infantil, rodeados de niños y niñas, sin consultar a un médico ni hacer reposo durante varios días. Las publicidades de este tipo pululan en las pantallas de televisión. Y en los afiches callejeros.
La aparición de la mal llamada gripe porcina producida por el virus H1N1 y que produjo la muerte de más de una docena de peruanos, trajo consigo que diversos especialistas y organizaciones vinculadas con la salud pública se preguntan si no deberían prohibirse o restringirse las promociones, muchas veces engañosas, de medicamentos que prometen una cura imposible y que, además, incitan a la automedicación y pueden poner en riesgo la salud de personas enfermas que demoren la visita a un especialista. El negocio en juego es grande: las ventas de antigripales de venta libre, jarabes para la tos, remedios para el resfrío y gotas nasales, por ejemplo en Argentina facturan 715 millones de pesos anuales, según estimaciones de la Confederación Farmacéutica de ese país.El médico epidemiólogo, investigador y docente de la Cátedra Libre de Salud de la Facultad San Fernando de la Universidad Mayor de San Marcos, Gonzalo Moyano, es contundente: “Hay que levantar las publicidades de antigripales: son riesgosas porque apelan a la automedicación. La industria farmacéutica no piensa en los procesos complejos de una enfermedad sino en una lógica de venta”, señaló en diálogo con El Universal. Moyano es también médico del Hospital Guillermo Almenara. “Ninguno de esos productos cura la gripe. En realidad, no hay ningún medicamento que cure esta afección. Ni la nueva influenza H1N1 ni la gripe estacional. ¿Qué efecto tienen? Lo único que pueden hacer es atenuar los síntomas. Pero muchas veces los mensajes publicitarios llevan al engaño. No son claros”, advirtió.