jueves, 9 de diciembre de 2010

Clase media de América Latina es económicamente vulnerable

Según un informe las clases medias latinoamericanas crecientes reflejan buenas perspectivas económicas de un país, en cambio una vulnerable es peligrosa porque es proclive a conflictos sociales

"La clase media en América Latina es económicamente vulnerable y, en numerosos aspectos, tiende a estar más cerca de los desfavorecidos que de los acomodados. Por ejemplo, pocos jefes de hogar de esta clase tienen un título universitario, y muchos de ellos son trabajadores informales o corren el riesgo de caer en la pobreza en caso de enfermedad o desempleo", advierte la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), el club de los países más ricos del mundo. En el informe presentado, en coincidencia con el inicio de la Cumbre Iberoamericana de Mar del Plata (Argentina), el organismo hace un exhaustivo análisis de la clase media latinoamericana, un pilar del desarrollo de la región.

El informe sostiene que la vulnerabilidad de la clase media "está estrechamente relacionada con la desigualdad, persistente y profundamente enraizada en la región", y con la existencia de políticas que favorecen más a los rentistas que a aquellas personas o instituciones que impulsan actividades para el desarrollo. Además, la clase media "es vulnerable porque la consolidación de su posición económica no ha constituido necesariamente una prioridad para los actores políticos".

"Una creciente y vibrante clase media es señal de buenas perspectivas económicas para América Latina," declaró Ángel Gurría, Secretario General de la OCDE. "Sin embargo, los latinoamericanos que se encuentran en el medio de la distribución del ingreso, se siguen enfrentando a considerables problemas en términos de su poder adquisitivo, nivel de educación y estabilidad del empleo. Estos grupos aun tienen un gran camino que recorrer para ser comparables con las clases medias de las economías más avanzadas". Para mitigar los riesgos de vulnerabilidad la OCDE recomienda tres medidas: extender las redes de protección social, promover la movilidad social mediante la educación, y mejorar la calidad de la salud y la educación.

La OCDE insiste en que los gobiernos latinoamericanos deben asegurar que la clase media no descienda en la escala económica. "La informalidad en el mercado laboral es muy elevada en este segmento de la población. Dado que el empleo informal está estrechamente relacionado con una baja cobertura de protección social, menos de la mitad de estos trabajadores pertenecientes a la clase media se benefician de una cobertura adecuada de seguridad social al momento de llegar a la vejez o al perder su empleo. En Chile el 39% de la población que se encuentra en los estratos medios no contribuyen al sistema de pensiones. Este número aumenta al 52% y 67%, en Brasil y México, respectivamente, y a un 95% en Bolivia".

En línea con el anuncio previsto de la Cumbre de Mar del Plata de una inversión por parte de los países iberoamericanos de 76.000 millones de euros para escolarización en la región, la ODCE subraya que es justamente la educación "la manera más segura de elevar el nivel social y económico de las nuevas generaciones de jóvenes, pero la capacidad de los sistemas educativos en América Latina para promover esta movilidad social ascendente es muy limitada en comparación con otros países. La calidad de la educación recibida se encuentra ligada al contexto socioeconómico. Por ejemplo, un latinoamericano cuyos padres son analfabetos tiene 10 veces más probabilidad de ser analfabeto que de terminar estudios universitarios. (El País)

Pobreza infantil

Cabe señalar que hace algunos días esta misma institución señaló que España es el segundo país con la tasa de pobreza infantil más alta (solo superado por Portugal) de los 21 países pertenecientes a esta organización que han sido analizados en el noveno informe sobre la infancia publicado por el Centro de Investigaciones Innocenti, con sede en Florencia y dependiente de Unicef.