miércoles, 15 de diciembre de 2010

Los insospechados proveedores del mundo

El poder económico todavía está en manos de unas pocas y poderosas naciones.

El G7, grupo de las siete economías más desarrolladas, se habrá convertido en el G20, pero países como Estados Unidos, China y Rusia dominan la producción de la mayoría de los productos alimenticios y materias primas.

Pero fuera de ellos hay un grupo reducido de economías que se desenvuelven por encima de las expectativas. No aparecen en la cima de las tablas de Producto Bruto Interno -de hecho, algunos de ellos están más cerca del fondo- pero todos contribuyen con materiales vitales que juegan un rol clave en la economía globalizada.

Entre los países proveedores de materia prima está el Perú que con 119.000 toneladas de hoja de coca producidas el año pasado contribuye con uno de los insumos más importantes para la elaboración de la droga.

Según cifras de Naciones Unidas, el Perú en el 2009 desplazó a Colombia del primer lugar en la producción de hoja de coca.

Esta planta es utilizada en partes de América del Sur como un estimulante para hacerle frente al cansancio y el hambre. Y también sirven como analgésico y anestésico.

El té de coca se bebe en varios países de la región, mientras que la hoja de coca es uno de los ingredientes de la bebida energizante Red Bull Cola.

Pero la hoja de coca es más conocida por ser el principal ingrediente activo de la cocaína.

Más de 16 millones de personas en el mundo consumen la droga, según la ONU siendo su valor en el mercao de US$90.000 millones. Eso es más de las dos terceras partes de toda la producción económica de Perú.

La hoja de coca, entonces, es el ingrediente central de una de las drogas más populares en el mundo, y es central para la industria del narcotráfico, una de las mayores del planeta.

Al igual que nuestro país, otra nación que también aporta con un insumo importante es Kazajistán.

Este pequeño país es el mayor productor mundial de uranio. El año pasado produjo 14.000 toneladas, casi un tercio de la producción global.

El metal, que se halla en la corteza terrestre y en el mar, es usado en la industria de barnizado, en azulejos de cocinas y baños, por ejemplo, así como por los militares, en proyectiles y protectores blindados.

El uranio, enriquecido, también es el material utilizado para la generación de energía nuclear.

El 75% de la electricidad en Francia proviene de esta fuente. En Japón es un tercio, en Alemania más de un cuarto y en Estados Unidos y el Reino Unido, un quinto.

Debido a los gases de efecto invernadero que emiten el petróleo y el carbón y al tiempo que insume desarrollar la suficiente capacidad de fuentes renovables como la energía solar y eólica, la energía nuclear vive una especie de resurgimiento. Por ejemplo, Alemania acaba de extender la vida de sus plantas nucleares mientras que el Reino Unido quiere una nueva generación de reactores.

Por lo que, por ahora, la posición kazaja en la economía global está asegurada. Hasta que el uranio se termine, claro.

Malasia: Aceite de Palma

Según Naciones Unidas, Malasia es el mayor abastecedor de aceite de palma. En 2008, produjo 17,3 millones de toneladas por encima de las 16,9 millones de toneladas de Indonesia

Entre ambos produjeron diez veces más que Nigeria, el tercero de la lista.

El aceite de palma se obtiene, claro está, de la palma aceitera, y es uno de los productos agrícolas más omnipresentes y controvertidos.

Casi todos los grandes productores de alimentos en el mundo usan el aceite de palma.

Quizá no aparezca en los ingredientes, pero se encuentra desde en panes, galletas y margarina hasta jabón y cosméticos.

También se usa para producir biocombustibles, especialmente en partes de Asia.

El rápido crecimiento del uso del aceite de palma ha tenido consecuencias en el medio ambiente. Grandes áreas de bosque han sido destruidas para dejarle terreno a las plantaciones.

El caucho de Tailandia

Este alejado país es el productor número uno de caucho natural del mundo: 3,2 millones de toneladas en 2009, más de un tercio de las 8,9 millones de toneladas que se producen en el planeta.

El caucho natural proviene del látex, un producto líquido propio de varios árboles y plantas, pero principalmente del árbol de caucho Para.

Cortar el árbol permite la salida del látex y, al mismo tiempo, estimula al árbol a producir más.

Casi la mitad de todo el caucho usado en el mundo proviene de esta savia lechosa, que forma la base para un variedad masiva de productos: desde neumáticos, elásticos y preservativos, hasta cintas transportadoras, amortiguadores y adhesivos, entre otros.

Sin caucho, no habría transporte por aire o tierra, la capacidad industrial se reduciría considerablemente y, por falta de condones, habría un problema aún peor de sobrepoblación.

Aunque suene extraño, la economía global depende de él y, mientras esto siga siendo así, los campesinos tailandeses que recogen látex seguirán jugando un papel clave en la vida de todos nosotros