miércoles, 29 de diciembre de 2010

Los escándalos mas sonados del año

Una tarea pendiente para resolver será –no cabe duda- el tema de la corrupción. A pesar de los esfuerzos por controlar este flagelo que deja millones de pérdidas al estado aun hay mucho por hacer. El 2010, como fue en años anteriores, también lamentablemente estuvo salpicado de escándalos. Aquí un resumen

Cuando Francis Allison dejó la alcaldía de Magdalena para asumir el cargo de ministro de Vivienda nadie pensó que este joven político tiempo después estaría involucrado en hechos escandalosos. Tras su breve encierro en la ciudad de Miami por no haber declarado la procedencia de miles de dólares, regresó al Perú para participar nuevamente en las elecciones municipales. En plena campaña electoral salió a la luz varios casos de corrupción cuando fue burgomaestre de Magdalena.

Según la denuncia periodística dado a conocer por un medio local, Allison habría justificado la salida de dinero de la comuna presentando facturas escritas por el puño de una misma persona lo que levantó sospechas de la policía, además de que se descubriese que los supuestos acreedores del municipio no existían. Los montos ascenderían a nada menos que S/. 829.400 en el año 2008. Todos estos pagos como era de esperarse fueron sustentados con recibos de supuestas empresas. El reelecto alcalde de Magdalena del Mar, Francis Allison, rechazó tener responsabilidad en la presunta falsificación de facturas. Dijo que no siempre el responsable de la institución debe conocer lo que pasa o lo que hacen los encargados de las diferentes áreas.

Comunicore

Otro episodio lamentable que sacudió nuestra esfera política este 2010, fue el sonado caso Comunicore, en donde se vio involucrado al saliente alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio. La denuncia data de mediados del 2005, año en que la comuna limeña tenía una deuda de S/ 35.9 millones con la empresa privada Relima por servicios prestados a la municipalidad por concepto de limpieza pública.

Según el informe final de la Contraloría General de la República sobre la millonaria operación, la comuna capitalina valorizó y pagó la deuda de S/.35.9 millones, pese a que sabía que Relima se la había cedido a Comunicore por S/.14.6 millones, lo que le hizo ganar a esta última S/.21 millones. De acuerdo con el diario Perú 21, el pago fue hecho sin tener el dinero disponible y careciendo de los informes legal, financiero y presupuestal.
Para la Contraloría la Gerencia de Finanzas ha manifestado que si no se efectuaba el desembolso, Comunicore exigiría el pago de S/. 10’207,889.67 por concepto de intereses devengados… no obstante, se ha comprobado que el contrato de cesión de derechos señala que la municipalidad no debe pagar intereses compensatorios… por lo tanto, dicha afirmación carece de sustento.

Cofopri: fue otro faenón

Si los Petroaudios le pareció poca cosa, espere lo que viene a continuación. Esta vez los hechos escandalosos se suscitaron en Cofopri (Organismo de la Formalización de la Propiedad Informal), cuyo presidente Omar Quesada habría rematado por la irrisoria suma de S/. 4,908 en abril pasado 300 mil metros cuadrados de las playas “La Playita” y “Barrancadero” del balneario de Chilca, cuando el metro cuadrado en las playas del sur está valorizado a US$ 100. El afortunado comprador resultó ser el ex militante aprista Oswaldo Chauca Navarro, cercano colaborador del entonces mandamás de Cofopri y mas aún del presidente García. Tras el escándalo Omar Quesada fue separado de su cargo y con ello la presión mediática fue decayendo hasta que a fines de abril sucedió algo que se está volviendo costumbre en el actual gobierno. El expediente Nº 2009032366 desapareció sin dejar rastro, nadie en Cofopri sabe sobre este documento donde se detallaba todo el negociado de los 300 mil metros en Chilca.