miércoles, 15 de diciembre de 2010

Diez consejos para un matrimonio feliz

Si tiene problemas en su matrimonio no pierda la esperanza que todo tiene solución. La clave del éxito y el fracaso radica en el sacrificio que una pareja debe tomar. Lea atentamente los siguientes consejos que podrán ayudarlo a tener una relación feliz y duradera

Una vez que ha terminado la búsqueda del hombre ideal, cuando ya has escogido a la persona con la que quieres compartir tu vida, esperas que todo sea perfecto. Unirte a otra persona puede ser muy excitante, porque experimentas un nuevo estilo de vida.

Vivir con otra persona, y más si están enamorados, enseña lo lindo que es compartir la alegría por los logros cumplidos, contar con apoyo y luchar para que tanto tus metas como las de él se realicen.

Sin embargo, la convivencia no es nada fácil y debes estar preparada para afrontar cualquier situación. Se requiere de paciencia y de la palabra clave: sacrificio, pues el éxito de un matrimonio radica en entender a la otra persona y estar dispuesto a ceder un poco por el bienestar de ambos.

Ten en cuenta los siguientes consejitos que te permitirán, no solo sobre llevar los problemas, sino fortalecer la relación.

Mutuo apoyo

Apoyarse en público les dará seguridad. Debes ser cómplice de tu pareja y brindarle compañía, porque además de ser amantes deben ser amigos, debes estar dispuesta a contarle las cosas positivas y negativas que pasan en tu vida.

Los detalles que enamoran

Sorpréndelo con pequeños detalles: una carta escondida, una cena especial, su dulce favorito, una foto de los dos, una invitación al cine o al teatro. También, recuerda saludarlo todas las mañanas cariñosamente, como si se acabaran de encontrar y despídete con un beso cada vez que salgas de casa.

Celebra su cumpleaños, el día del aniversario y las fechas importantes. Otro aspecto que los hará sentir más unidos es llevar tu anillo de bodas siempre.

Nunca se hieran

Cuando convives con otra persona llegas a conocerlo tan bien que sabes exactamente lo que más le puede doler. Eso nunca debes usarlo para lastimar y herir, pues una vez que se cruza la línea del respeto, será muy difícil echar para atrás.

En esos casos, mejor respira profundo y piensa cuánto lo amas, antes de empezar con una discusión.

Se sensible, comprensiva y positiva

Escucha sus problemas y quejas, trata de entender por qué le molesta que tu dejes dormir al perro en la cama, cede un poco. Pero también debes darle a entender que él debe hacer lo mismo cuando algo te molesta, pues el matrimonio no es una lucha de poderes y no se hace siempre lo que él o tú digan.

Disculparse cuando sea necesario

Admite cuando estás equivocada, recuerda que él no es perfecto y tú tampoco. Si sabes que cometiste un error remédialo, y no lo vuelvas a hacer. Hazle saber que sientes pena por haber hecho las cosas mal.

Sexo para renovar

El sexo es muy importante: practica nuevas experiencias que aumenten el placer. Planea citas candentes con tu pareja, habla sobre lo que te gusta y pregúntale a él qué es lo que más disfruta y nunca dejes apagar el fuego erótico.

No se dejen llevar por el dinero

Uno de los aspectos más difíciles de la vida en pareja puede ser el manejo del dinero mutuo. Lo ideal es ser responsables y comprometidos con las cuentas del hogar para que todo esté claro, es indispensable dividirse los gastos de acuerdo con los ingresos de ambos.

Dejar atrás las heridas del pasado

Nada de recordar o echar en cara lo que él te hizo antes, y si lo perdonaste, debes tener claro que es un tema superado, porque volver a los mismos temas crea monotonía y aburrimiento.

Siempre lindos

Un error común es pensar que porque ya tienen confianza y están en casa no hay motivo para arreglarse. Como ya no están de conquista las personas tienden a descuidar su apariencia: error fatal.

No permitas que te vea desarreglada. Aunque vivas con tu esposo, recuerda que tu imagen es importante. Igualmente ten ordenado tu espacio y promueve la limpieza.

Vida para dos

Tomar decisiones en pareja y para el futuro: esto ayuda a que puedan mantenerse juntos. En el matrimonio son importantes los momentos de romance como compartir una canción, un lugar, unas palabras clave; eso los hace cómplices.

Sal con él una vez a la semana, a hacer un plan diferente, pero donde estén los dos solos. Todo es parte de un equilibrio, también debes reservar momentos en los que puedas compartir con otras personas y con tus amigos, ya que esto ventila la relación.