miércoles, 22 de diciembre de 2010

¿Hasta cuándo?

Con las fiestas de fin de año los accidentes de tránsito fatales aumentan. A pesar de que se trata de vidas humanas, muchas autoridades se resisten a invertir en mejorar sus direcciones regionales de transporte. Mientras no se encuentre una solución definitiva a este problema emergente de salud pública, nuestras carreteras y pistas seguirán teniéndose de sangre

El Perú debe ser uno de los países con mayor índice de accidentes de tránsito en el mundo. En los últimos diez años de acuerdo con los datos que maneja la Asociación Peruana de Empresas de Seguros, 3l, 555 personas han muerto en accidentes de tránsito.

El lado dramático de esta estadística reside en que tanto la muerte de una persona, su invalidez permanente o temporal como la afectación de su salud constituyen daños severos que no sólo hacen víctimas a los pasajeros, sino también a sus familias y a la comunidad en general.

Se sabe que las lesiones sufridas en accidentes de tránsito conllevan problemas de equidad, afectando desproporcionadamente a los más pobres. En nuestro país, esta situación se pone en evidencia cuando los accidentes de tránsito ocurren principalmente en las carreteras interprovinciales del interior donde mayormente los que viajan son personas de pocos recursos económicos.

Esta situación ha llevado que la Defensoría del Pueblo sigue de cerca este fenómeno constatando la profunda desatención de la seguridad en el transporte interprovincial por parte de todos los actores, en particular, del Estado.

Falta casi todo

Según el director de la ONG Luz Ámbar, Luís Quispe, el transporte vehicular en las carreteras peruanas se ha visto seriamente afectado por la falta de terminales terrestres formales, los permisos de conducir falsificados, los conductores escasamente calificados y las empresas informales principalmente del interior del país.

Si a ello le sumamos, dice, que las flotas de ómnibus están defectuosas, obsoletas, los caminos sinuosos, estrechos y deteriorados, especialmente en las zonas selváticas y alto andinas donde existe falta de control de las autoridades, la situación del panorama del transporte terrestre en Perú se agravan

Para poner freno a tanta sangre derramada en pistas y carreteras, el Gobierno implementó desde el año 2006 el Plan Tolerancia Cero, que contempla la fiscalización del estado técnico y legal de los autobuses interprovinciales y la vigilancia de la condición y turnos de manejo de los conductores.

Los resultados han sido magros. El número de accidentes de tránsito lejos de disminuir ha aumentado. Según la policía más de 500 mil accidentes de tránsito se registraron en los últimos siete años en todo el país.

Los daños por estos accidentes ascienden a mil millones de dólares por año. Es decir, aproximadamente, el 1.5 a 2 por ciento del Producto Bruto Interno del país.

El Ministerio de Salud señala que este tipo de accidentes constituyen un problema emergente de salud pública de gran impacto social y económico de consecuencias aún indeterminadas.

Una encuesta de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos realizada en el 2008 es esclarecedora. Cerca del 40 por ciento de los choferes estudiados padecen alteraciones psicológicas, entre las que se encuentran graves psicópatas. Estos pilotos son incapaces de reaccionar adecuadamente al estrés emocional. También se detectó un pobre nivel educativo en un 70 por ciento de los choferes analizados.

En su estrategia sanitaria sobre los accidentes de tránsito, el Ministerio de Salud reconoce que, a nivel de la región sudamericana, el Perú es uno de los países con la tasa de mortalidad más alta por accidentes de tránsito. El registro es de 10.5 como tasa promedio por 10 mil habitantes.

Sutram

Las autoridades gubernamentales con el fin de reducir las muertes en accidentes de tránsito aprobaron la creación de la Superintendencia de Transporte Terrestre, Carga y Mercancía (Sutran), pero la incapacidad de reordenar el transporte convirtiéndolo en seguro y eficiente, han conspirado contra ese propósito, señala Luís Quispe.

Y es que las causas de los accidentes de tránsito están a la vista: informalidad, escasa articulación y fiscalización del Estado, conductores imprudentes, exceso de velocidad, desconocimiento técnico, vehículos en mal estado.

La titular de Sutran, Elvira Moscoso, si bien reconoce que hay mucho por hacer en materia fiscalización, deja claro que el alto número de accidentes se dan principalmente en las vías regionales que no son competencia de su institución.

La señora Moscoso no deja de tener razón. De acuerdo con la policía la mayoría de los accidentes de tránsito acaecidos en el país se dieron en el interior del país. La última, por ejemplo, se suscitó en Huánuco donde un bus sin SOAT se desbarrancó muriendo 18 personas y dejando heridos a unas 20.

La razón del por qué la mayoría de los accidentes se vienen dando en las regiones se explicaría en los pocos inspectores que tienen las direcciones regionales de Transporte. Según la titular de la Sutran la falta de compromiso de las autoridades del interior del país que ven este tema como un gasto y no como una inversión hace que este sector nunca tenga plata para contratar personal y contar con la logística necesaria. Moscoso se preguntó cómo con uno o dos técnicos pueden haber un trabajo de prevención y de fiscalización efectiva, más aun cuando nuestra geografía es accidentada.

Alternativas

Para mejorar el trabajo que la Sutran viene haciendo a nivel nacional, la titular de este organismo señala que se debe incrementar el número de inspectores, de 500 que tienen hoy, a 800. Asimismo colocar cámaras en los lugares donde mayormente se dan accidentes, aunque la verdadera solución a este problema pasaría, como dice Luís Quispe, en que exista solo una institución encargada del tema y no siete como actualmente es, y que sea autónoma y no como ahora que está adscrita al Ministerio de Transporte.

Quispe también considera que debe replicarse la experiencia que existe en el Callao donde gracias a los sensores que se colocaron hace tiempo se ha podido reducir hasta en un 75 por ciento el número de accidentes fatales.

“Yo no entiendo, por ejemplo, por qué a la fecha no se han colocado a lo largo de las carreteras con mayores accidentes estos sensores que al Estado no le costaría nada ya que la compra de la misma estaría en manos de empresas particulares que recuperarían su inversión con un porcentaje de las papeletas que se emitieran”, sostiene.

Mientras se buscan formulas para solucionar este problema, los peruanos se preguntan hasta cuándo los accidentes de tránsito seguirán tiñendo de rojo las carreteras y pistas del país. Hasta cuándo el Perú seguirá siendo el número uno en accidentes a nivel de Latinoamérica.

Difícil saberlo Y si en el mundo cada habitante, durante toda su vida, tiene la probabilidad de uno en siete de sufrir, algún día, un accidente de tránsito por vehículo automotor, en Perú el riesgo es mucho mayor al punto que el transporte público de pasajeros se ha convertido en una amenaza letal como la peor enfermedad o la mayor epidemia que uno pudiera imaginarse.

NOTAS

1.- Los 12 últimos accidentes de tránsito ocurridos en las vías nacionales, regionales y provinciales entre los meses de octubre y noviembre del 2010, se produjeron por choferes que se habían capacitado en escuelas de conductores clausuradas por Sutran.

2.- Desde abril al 17 de diciembre 2010 Sutran ha clausurado 10 escuelas y 12 establecimientos de salud a nivel nacional por presentar irregularidades.

3.- Con respecto a las Escuelas de Conductores, este organismo comprobó la expedición a postulantes del certificado de capacitación para la obtención o revalidación de la licencia de conducir, sin la asistencia, ni evaluación de los interesados

Por: Raul Vela Carhuas